La enfermera leonesa Cristina Diéz Flecha ha recibido el primer premio nacional del Consejo general de Enfermería (CGE) en la categoría de Ámbito Comunitario y Social, y lo ha explicado en EsRadio León con una mezcla de emoción y realismo: “estoy todavía como en una nube”. Su proyecto busca hacer más eficaz el abandono del tabaco desde Atención Primaria combinando autoeficacia e inteligencia emocional en intervenciones grupales. Escucha la entrevista completa aquí 👇
Un premio nacional con acento leonés
La entrega del galardón se vivió en Madrid con formato de gran gala, con piezas audiovisuales dedicadas a los finalistas. En su categoría se presentaron 31 proyectos y, en el conjunto de premios, 171. La final quedó reducida a cinco propuestas, y el primer premio recayó en una profesional de León. La propia CRISTINA DÍEZ FLECHA resume el impacto del momento con una sinceridad muy poco impostada: “ya me sentía ganadora por llegar a una final nacional”, y cuando escuchó su nombre “un milisegundo dices… ‘sí, es que soy yo’”.
El reconocimiento ha tenido un evidente componente de respaldo local y profesional. El Colegio Oficial de Enfermería de León difundió una nota de prensa felicitando a la premiada y, según relata, el apoyo se ha hecho notar en lo cotidiano: “voy a la librería… me felicitan; la peluquería…”. Una cadena de gestos que, en una provincia acostumbrada a pelear por visibilidad, convierte el premio en noticia compartida.
La tendencia: la investigación enfermera gana peso y sale al terreno comunitario
Más allá del titular, el caso de CRISTINA refleja una tendencia que se consolida: la investigación enfermera deja de ser una excepción y empieza a ocupar un espacio propio, con financiación y orientación clara a resultados. No se trata solo de hospital o tecnología: la investigación se desplaza al lugar donde se decide gran parte de la salud poblacional, la Atención Primaria, y se centra en hábitos y conductas que determinan el futuro sanitario.
La propia enfermera lo plantea como un cambio de época: “hasta hace muy poquito… no investigábamos ni teníamos apoyos ni recursos para investigar”, y ahora se abre paso la necesidad de “comunicar esos resultados” para mejorar la práctica clínica y extenderlos al conjunto de profesionales.
El tabaco sigue ahí: “un problema que no pasa de moda”
El proyecto premiado parte de un diagnóstico contundente: el tabaquismo no ha desaparecido. CRISTINA lo define con una frase rotunda: “es un problema que sigue estando ahí… no pasa de moda”. A pesar del marco normativo, las campañas de salud pública y la mayor conciencia social, persisten cifras elevadas. En su explicación aporta un dato concreto: el 18,98% de la población sigue fumando.
Ese porcentaje ayuda a entender por qué, incluso con advertencias visibles y con la evidencia científica más que asentada, dejar de fumar continúa siendo uno de los grandes retos de salud comunitaria.
De la consulta individual al grupo: “hacen equipo, hacen red, hacen comunidad”
El abordaje del tabaquismo ha evolucionado con los años: consejo sanitario, terapia sustitutiva con nicotina (parches, chicles), fármacos, y un refuerzo progresivo de estrategias conductuales para afrontar momentos críticos. En ese proceso, la enfermería ha sostenido un papel clave por cercanía y seguimiento. Pero el proyecto premiado propone un salto de enfoque: pasar de lo individual a lo colectivo, con una intervención diseñada para crear soporte social y herramientas compartidas.
La idea central se entiende con pocas palabras: “el cambio deja de ser individual”. En un grupo, explica, las personas “hacen equipo, hacen red, hacen comunidad” y se apoyan mutuamente, algo especialmente relevante cuando el entorno cotidiano no acompaña. Su ejemplo es directo: si en casa fuma la pareja, el apoyo puede ser escaso y la desmotivación más probable.
Autoeficacia e inteligencia emocional: el “motor interno” del abandono
El título del proyecto lo resume: Autoeficacia e Inteligencia Emocional en terapias grupales para dejar de fumar. Traducido a la práctica, apunta al corazón del problema: no siempre falla la información; muchas veces falla el sostén interno cuando aparecen el estrés, la presión social o un bache personal.
CRISTINA lo describe con precisión: hay recaídas porque algunas personas “no tienen recursos” para afrontar un momento de tensión y recurren al cigarrillo como si fuera una solución, pero “es mentira”. Y lanza una idea que conecta con la autoeficacia: “si tú no crees en que puedes conseguir algo… da igual el consejo sanitario”. La investigación, por tanto, busca intervenir en ese punto: fortalecer la convicción de capacidad y la gestión emocional para reducir recaídas.
Seis centros de salud en León, rural y urbano, y análisis por género
El proyecto cuenta con financiación de 12.000 euros en dos años para desarrollarse y prevé su implantación inicial en seis centros de salud del área de León: tres rurales y tres urbanos. El objetivo es comprobar si el ámbito de residencia influye en la deshabituación y analizar también el papel del género, ya que se observan diferencias en recaídas y dificultades asociadas, por ejemplo, al miedo a engordar o a la presión social.
La hoja de ruta incluye además formación a profesionales (formación de formadores), diseño de materiales y una recogida de datos ordenada para evaluar resultados y ajustar el modelo.
El tramo delicado: del primer mes al año
En su explicación, CRISTINA sitúa el primer mes como un periodo de motivación y mejoras perceptibles: menos fatiga, recuperación de olfato y gusto. Pero alerta de la fase de mayor riesgo: “entre ese primer mes y el año, ahí es cuando la gente recae”, cuando baja el impulso inicial o desaparece el efecto de la medicación, y la persona necesita recursos para sostenerse. Llegar al año marca un hito: “ya se considera que eres exfumador” y los recuerdos del tabaco se vuelven más esporádicos.
Un premio que apunta a resultados: ciencia aplicada a la vida real
El valor del reconocimiento no está en la vitrina, sino en su capacidad de aterrizar en consulta y mejorar programas. La propia premiada insiste en un mensaje útil y sin dramatismo: “se puede dejar de fumar”, hay métodos y se puede ayudar desde Atención Primaria. El primer paso, defiende, es acudir al centro de salud y pedir apoyo.
Con este premio, León se asoma a una forma de innovación silenciosa pero decisiva: investigación desde los cuidados, centrada en la comunidad y orientada a cambios reales. Y con una protagonista que lo resume sin épica artificial, solo con emoción honesta: “no me lo creo”.