Este sábado 7 de febrero (21:00), la Basílica de Nuestra Señora de la Encina en Ponferrada acoge el estreno absoluto de una transcripción inédita del tramo final de la Segunda Sinfonía de Gustav Mahler (“Resurrección”), adaptada para banda sinfónica por Javier Cerezo, director de la Banda de Música Ciudad de Ponferrada, clarinetista y profesor de clarinete en el Conservatorio Profesional de Música de León. La entrada es libre hasta completar aforo y, como antesala, a las 20:00 tendrá lugar una liturgia cantada. Escucha la entrevista completa con Javier Cerezo en este enlace 👇
Una idea que nace en la Encina… y crece hasta convertirse en un hito
Cerezo sitúa el origen del proyecto en una experiencia previa dentro del propio templo. Tras un concierto anterior en el que llegaron a integrar incluso las campanas como parte de la obra, descubrió el potencial del espacio para ir más allá: aprovechar la basílica y su órgano real para construir una propuesta de gran formato. “Haz algo muy grande para el 30 aniversario”, le pidieron. Y lo que iba a ser un reto importante terminó convirtiéndose en un desafío monumental.
La magnitud se resume en una cifra: más de 150 intérpretes para abordar una de las páginas más imponentes del repertorio sinfónico, transformada aquí en una experiencia de banda inédita en la provincia.
“No existía ese arreglo”: una transcripción que nace de un vacío real
La clave informativa que destaca el director es clara: esa versión no existía. Todo arrancó con una petición concreta de un coral, lo que le llevó a buscar adaptaciones previas. “Me puse a buscar arreglos… y no existe ese arreglo”, explica. Sí encontró transcripciones de otras obras, pero no de este fragmento en concreto.
Ahí apareció el empujón definitivo: su profesor de dirección le lanzó la pregunta que lo cambió todo: “¿Y por qué no la haces tú?”. Cerezo asumió el reto, avanzó en la transcripción, la registró y adelanta que su intención es cederla después para que pueda interpretarse en otras bandas.
El estreno se queda en Ponferrada: “Quería estrenarlo yo y hacerlo aquí”
En la entrevista, Cerezo revela que hubo interés para estrenar la obra en otros lugares y con formaciones de gran tradición de banda. Sin embargo, su decisión fue firme: el estreno debía hacerlo él y debía hacerse en León, en Ponferrada, con su banda y en el templo que inspiró la idea.
Esa determinación, sumada al formato, ha disparado la expectación: el propio director relata que el proyecto se ha movido “a nivel nacional” e incluso menciona la llegada de participantes desde fuera para tocar en esta cita.
Coro, órgano real y una plantilla monumental
El concierto no se entiende sin el despliegue de medios humanos y musicales. Cerezo detalla que la versión contará con arpa, un coro de unas 65 personas, órgano y una banda con secciones reforzadas de metal. A ello se suman músicos invitados: profesionales que han pedido participar por la singularidad del proyecto.
En el apartado vocal, la colaboración llega de la mano del coro Tomás Luis de Victoria (Universidad Pontificia de Salamanca). Y al órgano estará el berciano Ramón Sobrino Cortizo, que, según cuenta el director, aceptó sumarse al proyecto desde el primer momento.
La basílica como caja de resonancia: música para transportar al público
La elección del lugar no es decorativa: es parte del concepto. Cerezo insiste en que esta música cobra un sentido distinto en un espacio como la Encina, por su reverberación y por la presencia de un órgano real capaz de llenar el templo con una potencia imposible de imitar. Su objetivo, lo explica con claridad, es transportar al público y hacerle vivir el final como una experiencia de gran carga espiritual.
En ese tramo, recuerda, Mahler pone coro y gran aparato sonoro al servicio de una idea de trascendencia: un mensaje de no temer a la muerte ante la promesa de la resurrección. “Es el culmen de la obra”, resume.
Traducir a Mahler a banda sin perder el alma
Una de las preguntas inevitables es qué ocurre con la cuerda, tan protagonista en Mahler. Cerezo explica que la transcripción busca equivalencias tímbricas propias de la banda sinfónica: maderas, clarinetes y saxos asumen líneas que en la orquesta original recaen en violines y violas, con el apoyo estructural del órgano. Menciona, además, la cercanía sonora entre clarinete y viola como una de las claves para sostener ese color.
Y remarca el método: esto no se hace en semanas. Habla de años de estudio, de profundizar en el universo de Mahler, de lecturas sobre instrumentación y de un trabajo que empezó como “un pequeño fragmento” y terminó creciendo hasta convertirse en una gran obra.
Una dedicatoria íntima que multiplica la emoción
El estreno llega atravesado por una dedicatoria personal. Cerezo lo dedica a la memoria de sus padres: su padre falleció hace diez años y su madre murió hace apenas unos días, según explica en la entrevista. Un contexto que añade una carga emocional inevitable a una obra ya marcada por el simbolismo.
30 aniversario: una celebración a la altura del reto
El concierto abre un 2026 muy especial para la Banda de Música Ciudad de Ponferrada, que celebra su 30 aniversario como asociación cultural. Para Cerezo, la fecha encaja como un guante: un proyecto grande para una efeméride grande, con la intención de que esta noche sea también un mensaje de orgullo cultural para el Bierzo y para toda la provincia.
Datos prácticos
Sábado 7 de febrero
Basílica de Nuestra Señora de la Encina (Ponferrada)
20:00 Liturgia cantada
21:00 Concierto (entrada libre hasta completar aforo)
Participan: coro Tomás Luis de Victoria y Ramón Sobrino Cortizo (órgano)
Dirección y transcripción: Javier Cerezo
Con el sello de Javier Cerezo —director, clarinetista y docente—, Ponferrada convierte la Encina en un gran espacio de encuentro cultural para toda la provincia. El estreno absoluto de esta transcripción no solo abre el año del 30 aniversario de la banda como asociación cultural: proyecta al Bierzo como escenario capaz de acoger hitos musicales. La entrevista completa con el director, con todos los detalles del proyecto y su dimensión humana, puede escucharse 👉 [aquí]