Esta tarde, Fernando de Jorge de Seguros Fersec León ha visitado nuestro programa para poner luz sobre la controversia desatada en el sector asegurador respecto al hantavirus. Fernando indica que, aunque el protocolo internacional ante el atraque del barco en Tenerife es excelente, la preocupación social crece debido a las limitaciones que algunas pólizas presentan en casos de epidemia o pandemia. El especialista recuerda que, durante el inicio del COVID-19 en 2020, las compañías nacionales se hicieron cargo de sus pacientes de forma excepcional, pero ahora se hace necesario revisar los límites específicos de cada contrato ante este nuevo escenario sanitario.
El experto ha diferenciado de forma clara entre los seguros de salud básicos y aquellos que ofrece una asistencia sanitaria completa. Según de Jorge, solo la modalidad de póliza completa cubre la hospitalización y todo el tratamiento hospitalario necesario si la infección se produce en territorio español. Por el contrario, el profesional afirma que un seguro de salud básico no protege al usuario en ningún caso frente a estas situaciones de gravedad, lo que genera un riesgo importante para quienes no disponen de una cobertura integral en su día a día.
En cuanto a la movilidad internacional, de Jorge ha advertido sobre las carencias que presenta el 90% de las pólizas de asistencia sanitaria cuando el paciente se encuentra en el extranjero. El responsable de Seguros Fersec León sostiene que la mayoría de estos contratos solo tiene límites de entre 12.000 y 15.000 euros para gastos médicos fuera de España, una cifra que se queda corta ante una patología compleja. Por ello, recomienda encarecidamente contratar un seguro de asistencia en viaje específico que garantiza límites más amplios y incluye servicios vitales como la repatriación sanitaria.
Finalmente, el experto en seguros ha concluido su intervención instando a los ciudadanos a revisar sus contratos para saber exactamente qué ocurre y qué no ocurriría ante un posible contagio. Fernando de Jorge asegura que la incertidumbre sobre dónde se pilla el virus —si durante un trayecto o tras desembarcar— obliga a tener una protección que no se limita a la asistencia básica.