Imagen: Manifestación de la Plataforma en Defensa de Feve de León
Manifestación de la Plataforma en Defensa de Feve de León

El grupo de asesoramiento técnico-jurídico de la Plataforma en Defensa del Ferrocarril de Vía Estrecha de León ofreció hoy una nueva solución “viable” para devolver el tren de Feve al centro de la capital leonesa, que tendría un coste de 57 millones de euros y devolvería el servicio sin transbordos a la estación de Matallana en un plazo de cuatro años.

“Frente a la desidia del Ministerio y las mentiras de algunos políticos, el grupo de asesoramiento técnico-jurídico sigue trabajando con rigor en la búsqueda de soluciones viables”, explicaron desde la Plataforma, quienes ya en el mes de enero presentaron un informe -avalado por el Grupo de Investigación en Ingeniería Ferroviaria de la Universidad Politécnica de Valencia, cuya principal conclusión es que, en síntesis, “hay dos problemas, trenes actuales obsoletos y puesta en servicio del tramo tranviario, que se pueden resolver con una solución, la adquisición de trenes nuevos adecuados también para la explotación en régimen tranviario. Entre otras nuevas tecnologías, el estudio contemplaba la tracción híbrida diésel-baterías.

Grupos de trabajo 

Los trabajos más recientes del grupo han permitido profundizar en este tipo de soluciones, de forma que, según señalaron hoy en un comunicado, se encuentra la tracción híbrida diésel-baterías, una solución “en la que hay tramos de recorrido con consumo de gasoil, para tracción y recarga de baterías, y tramos con consumo exclusivo de las baterías eléctricas”.

La Plataforma en Defensa de Feve detalló que esta solución permitiría dar servicio con baterías al paso por las zonas urbanas de algunas poblaciones, además de entre Padre Isla y La Asunción, mientras que “solo sería necesario recrecer los andenes del tramo urbano”. Así, se trata de una solución “perfectamente viable desde el punto de vista estrictamente técnico”, además de “más económica que otras basadas en nuevas tecnologías”. También es “más inmediata que la utilización de hidrógeno, cuya implantación parece que no será tan rápida”, a la vista de la evolución “incierta” del proceso emprendido hace un tiempo con el proyecto FCH2Rail, en el que participaron Renfe y Adif.

Imprescindible

Para la adopción de este tipo de soluciones, la Plataforma consideró “imprescindible” que se flexibilice la postura de los responsables estatales en materia de combustibles destinados al transporte ferroviario de viajeros en líneas no electrificadas, “admitiendo la sustitución paulatina del diésel convencional por biodiésel o combustibles sintéticos de emisiones neutras denominados e-fuel, que no requiere de cambios en el material móvil”. “Es una opción nada desdeñable para una transición hacia la sostenibilidad del sistema”, añadieron.

Ante la constancia de que en estos momentos se está desarrollando un contrato de fabricación y suministro de nuevas unidades de ancho métrico que incluye el uso del diésel, la Plataforma señaló que dicho contrato “podría ser la base de una solución a corto plazo para la recuperación del servicio hasta Padre Isla”, ya que “bastaría con fabricar unos trenes idénticos a los híbridos contratados, sustituyendo el sistema de tracción eléctrica por baterías embarcadas en el propio vehículo, con recarga en trayecto, y añadiendo los sistemas de frenado y señalización adecuados a las necesidades derivadas de la explotación tranviaria”.

“En este caso el periodo destinado a diseñar y homologar un prototipo no sería necesario y se podría pasar a fabricar y poner en servicio en un plazo mucho menor, de cuatro años, que el estimado para las otras soluciones, y con menor coste total, entre 57 y 61 millones de euros”, finalizó la Plataforma, consciente de que “corresponde al Ministerio y Renfe la toma de decisiones en el ámbito del material móvil”.

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