La comarca de Laciana ha rendido hoy un homenaje a los cinco mineros fallecidos en la explotación asturiana de Cerredo, los lacianiegos Jorge Carro, Iban Radio, Amadeo Bernabé y Rubén Souto, así como al berciano David Álvarez, cuando se cumple un año desde el trágico suceso que dejó una profunda huella en las cuencas del Bierzo y Laciana.
El homenaje consistió en la colocación de cinco coronas de flores, una por cada minero muerto, a los pies del Monumento del Minero, con una breve lectura en su recuerdo y en la que también se reclamó que se esclarezcan los hechos y se depuren responsabilidades. Finalizó con el canto del Santa Bárbara bendita a cargo de La Coral Santa Bárbara.
En el acto el alcalde de Villablino, Mario Rivas pidió, en nombre de todas las familias, que se haga “justicia” ya que los trabajadores realizaban labores para los que la empresa no tenía permiso.
El accidente tuvo lugar el 31 de marzo de 2025 tras una explosión de grisú en el interior de la mina. Doce meses después, la investigación judicial sigue abierta y centrada en depurar responsabilidades por lo ocurrido. Cuatro personas —entre ellas el empresario vinculado a la explotación y el director facultativo— están investigadas por cinco delitos de homicidio imprudente y varios más por lesiones.
Además, el juzgado ha ordenado medidas cautelares, como el embargo de más de un millón de euros, mientras continúa la instrucción a la espera de nuevos informes clave. Paralelamente, también se analizan posibles responsabilidades administrativas y políticas, en un caso que sigue generando preguntas sobre el control de la actividad minera.
Un año después, el dolor sigue muy presente entre familiares, amigos y compañeros, que mantienen viva la exigencia de justicia para las víctimas.