Hay ideas que nacen de la inspiración… y otras que nacen de una noche sin dormir. En el caso de Madre no hay más que muchas, hay un poco de las dos cosas. En los micrófonos de Es la Mañana de León, Astorga y La Bañeza, Nuria V. Martín y Sara del Río (guionistas de la obra, y Sara además directora) han explicado cómo se gestó esta comedia original de Actuarte León que se ríe —con cariño, pero sin anestesia— de la maternidad del siglo XXI.
La premisa es tan sencilla como demoledora: madre no hay una… hay muchas. Y no es una metáfora: en escena aparecen cinco estilos de maternidad que cualquiera reconoce en el parque, en la puerta del cole o en el grupo de WhatsApp que más respeto da. Está la madre influencer, que cría entre algoritmos, filtros y patrocinios; la intensita de la crianza en positivo que “consulta hasta la luna” antes de un castigo (perdón, consecuencia); la pija, que vive entre extraescolares, náuticos y jet-set; la veterana, que con cuatro hijos ha pasado de la crianza respetuosa a la supervivencia; y la ejecutiva, a la que la maternidad le llega como “un email urgente un viernes por la tarde”.
Escucha la divertida entrevista en este enlace 👇
De la idea a la escena: “era terapia gratuita… y acabó siendo teatro”
Sara del Río lo cuenta con claridad: la maternidad puede ser preciosa, sí, pero también “muy difícil”. Y de ahí sale el motor creativo: hablar de lo que muchas veces se idealiza en redes y se calla en la trastienda. Además, hay un punto práctico que en teatro pesa mucho: encontrar obras que encajen con un grupo, con reparto amplio y sin volverse loco con derechos. Solución: escribirla desde casa… aunque sea con ojeras.
Ahí entra Nuria V. Martín, que se suma al proyecto casi sin quererlo: ella misma reconoce que al principio su relación con la maternidad era más bien “ninguna y no gracias”, pero el tema le enganchó, empezó “corrigiendo cosillas” y acabó metida hasta el cuello en el guion. Lo que en otras manos habría sido drama, aquí se convierte en comedia con bisturí: “no queríamos moralinas”, explican, pero sí provocar una risa que a veces viene con pensamiento de regalo.
El momento musical: cuando la entrevista se vuelve “teatro” por un minuto
Y si hubo un instante en el que la entrevista se convirtió casi en escena, fue cuando sonó una pieza musical creada especialmente por Arturo Martínez para presentar la obra. Un tema con ritmo, guiños a los personajes y una letra que condensaba la esencia del guion: “tengo en casa a mi mamá… pero mis mamás son dos… si me despisto son tres… y luego cinco”. El detalle no fue menor: a Nuria y a Sara les encantó, reconocieron que representaba muy bien el espíritu de la obra y, en un momento tan espontáneo como bonito, llegaron a emocionarse. Porque si la comedia va de verdad, cuando esa verdad se canta, toca donde tiene que tocar. Puedes escuchar la canción completa aquí 👇
Tres actos, muchos años… y el público hace de “niños”
La obra está estructurada en tres actos: embarazo y bebés, etapa de niños y adolescencia. Las cinco madres no se conocen al principio, pero el caos de la maternidad las une y, a partir de ahí, la convivencia (y las fricciones) hacen el resto. En la entrevista lo cuentan con un detalle genial: no hay niños en escena, pero el público hace de “niños” en determinados momentos. Y ahí, dicen, el teatro se vuelve un parque con butacas: miradas cruzadas, comentarios, contradicciones… y ese “yo no era así” que dura exactamente lo que tarda en sonar el despertador.
Entre las escenas que más carcajadas provocan, destacan precisamente las del parque, donde están las cinco juntas y el choque de estilos se multiplica. “Cuando están las cinco en escena, gana mucho”, reconocen. Y sí, también se critican… porque, al final, la maternidad real no es un anuncio: es conversación, choque, aprendizaje y reconciliación.
El hallazgo estrella: cambiar el llanto por canciones
Si hay un sello que el público recuerda, es este: los llantos de bebé se sustituyen por canciones. La explicación es tan técnica como universal: ensayaron con un llanto real y se dieron cuenta de que “está diseñado para molestar”. Así que buscaron una alternativa que no solo evitara el suplicio, sino que sumara al ritmo de la obra. Y ojo al detalle: no son canciones al azar. Están elegidas con intención, relacionadas con lo que ocurre en escena (no dormir, el caos, la tensión…), y se han convertido en una de las marcas más celebradas por quienes ya la han visto.
En radio, incluso sonó una letra promocional que resume el espíritu de la obra con ese tono gamberro y cariñoso a la vez: cinco madres, cinco mundos y una misma idea: hacerlo lo mejor posible… aunque la realidad vaya por libre.
Teatro hecho en León (y con ganas de carretera)
Madre no hay más que muchas es, además, una obra 100% original y hecha desde León. Y no se queda en un solo escenario: el proyecto ya acumula bolos y sigue sumando fechas, con una frase que dice mucho del tono del grupo: “si os reís, nosotras subimos de nivel”. Porque en teatro, como en la crianza, el combustible es el mismo: energía… y sentido del humor.
Próximas actuaciones (fechas confirmadas)
24 de enero – Actuación en la cárcel (función de carácter social).
25 de enero (domingo), 19:30 h – Teatro San Francisco (León).
31 de enero – La Robla.
21 de febrero – Certamen en Burgos (seleccionadas).
7 de marzo – Ponferrada.
8 de marzo – San Emiliano.
28 de marzo – Teatro Alfonso V (León), función solidaria a favor de Autismo León.
(Además, el grupo trabaja en nuevas fechas y festivales que irán anunciando en redes.)
Dónde consultar toda la información
Toda la agenda actualizada, novedades y próximos bolos se puede ver en las redes de la compañía: Instagram: @actuarte_leon (Actuarte León).