Esta tarde en el programa Manos Arriba, la esquiadora leonesa María Martín-Granizo ha compartido la alegría de haber cumplido uno de sus grandes sueños deportivos. La deportista explica que, aunque su categoría es sumamente competitiva debido a los sistemas de compensación por discapacidad, ella mantiene siempre la confianza en su trabajo diario. María sostiene que alcanzar un diploma en los recientes Juegos de Invierno representa una realidad consolidada, fruto de una temporada brillante en la que ya acumula varios podios en la Copa del Mundo de esquí alpino.
La deportista ha destacado la increíble atmósfera de convivencia y apoyo que se vive dentro de la Villa Paralímpica junto a deportistas de todo el planeta. María indica que las sensaciones previas a la competición son de máxima seguridad gracias a los entrenamientos realizados antes de viajar. Según la campeona, ver las gradas llenas de gente animando supone una “locura” emocionante que le permite disfrutar de cada bajada, transformando la presión en una experiencia divertida que ahora celebra junto a su familia en León.
Orgullo local: María insiste en que León está infravalorado y presume de su gastronomía y su gente allá donde compite
En cuanto a su papel como figura pública, la esquiadora ha ejercido de excelente embajadora de su provincia con un entusiasmo que recuerda al de figuras como Jesús Calleja. María afirma que siempre lleva a León en el corazón y que, durante los Juegos, su familia se ha encargado de repartir pines de la tierra entre asistentes de otros países. La joven asegura que Leitariegos es la mejor estación del mundo y aprovecha cada intervención para poner en valor los recursos de su ciudad natal, logrando que el nombre de León resuena con fuerza.
Finalmente, María Martín-Granizo ha concluido su visita dejando claro que este diploma es solo el principio de una carrera que no conoce techos. La leonesa reconoce que se lo pasa “bomba” compitiendo al más alto nivel y que su mentalidad ganadora le ayuda a superar cualquier barrera física o técnica. Con su regreso a casa, la deportista demuestra que con esfuerzo y una sonrisa se consigue todo lo que uno se propone, invitando a todos los leoneses a sentirse orgullosos de una campeona que vuela sobre la nieve.