Esta tarde, Susana García ha presentado las conclusiones de su tesis doctoral tras seis años de una investigación que ella califica como un trabajo muy duro. La doctora en Geografía indica que su interés por este proyecto nace de su experiencia como profesora asociada en la Universidad de León y de su labor previa en desarrollo rural dentro del ayuntamiento de Luyego. Según la geógrafa, el estudio no se limita a un discurso teórico, sino que se apoya en un exhaustivo análisis estadístico y trabajo de campo que refleja la realidad de las mujeres leonesas como emprendedoras fuera de serie.
García ha detallado que el perfil de la mujer rural en León no es uniforme, ya que se adapta a las características específicas de las diez comarcas agrarias de la provincia. Susana afirma que la actividad profesional de una ganadera en la Montaña de Luna difiere notablemente de la que se desarrolla en El Bierzo o El Páramo debido a la influencia del relieve y el paisaje. Además, la investigadora destaca casos particulares como el de las apicultoras, quienes desempeña un papel vital en las reservas de la biosfera y en el progreso de sus pueblos.
Durante la charla, García ha reflexionado sobre la dificultad de organizar una investigación de este calibre mientras se atiende a la familia y otras responsabilidades laborales externas a la universidad. La experta sostiene que, a pesar del cansancio que causa en ocasiones el discurso sobre el empoderamiento, los números habla por sí solos y demuestra que la mujer es el pilar indispensable para que el medio rural no se detiene. Para Susana, plasmar esta realidad en mapas y gráficos es la mejor forma de mostrar que el futuro de León pasa necesariamente por el empleo femenino.
Finalmente, Susana García ha concluido que, aunque las oportunidades en los pueblos no siempre parece tan abundantes como en la ciudad, el territorio leones ofrece opciones reales de emprendimiento. La geógrafa asegura que los 261 ayuntamientos de la provincia constituye un escenario complejo pero lleno de potencial si se fomenta el arraigo de las generaciones jóvenes. Con este trabajo, la investigadora logra que la importancia socioeconómica de la mujer rural se visibiliza con rigor científico y estadístico.