La Junta de Castilla y León ha apoyado un total de 2.543 operaciones empresariales en la provincia de Salamanca durante la última legislatura, una actividad que ha contribuido a la creación o mantenimiento de 5.072 puestos de trabajo.
El balance, presentado en la Cámara de Comercio por el Director General del Instituto para la Competitividad Empresarial de Castilla y León (ICECYL), Augusto Cobos, refleja el peso de las ayudas autonómicas en el impulso al tejido productivo salmantino.
La estrategia autonómica ha combinado subvenciones directas, financiación empresarial y apoyo a proyectos estratégicos, con el objetivo de fortalecer la competitividad, favorecer la innovación y ampliar las oportunidades económicas, especialmente en el medio rural.

Más de 437 millones entre ayudas y financiación
Entre 2022 y 2025, las empresas salmantinas recibieron 19,7 millones de euros en subvenciones directas, una cuantía que ha generado una inversión asociada de 44,7 millones. A ello se suman 417,5 millones de euros en financiación empresarial, canalizados a través de la Plataforma Financiera, Iberaval y Sodical.
En conjunto, estas actuaciones han permitido movilizar casi 498 millones de euros de inversión inducida en la provincia y sostener más de cinco mil empleos.

Impulso a la innovación y proyectos tecnológicos
Dentro de las ayudas destacan dos proyectos de I+D considerados estratégicos por su impacto tecnológico. Uno de ellos está ligado a la transición energética, desarrollado por Meins Consulting, mientras que el segundo se centra en inteligencia artificial y biometría, impulsado por Eurodivisas Corporación.
La Junta también ha reforzado su apuesta por sectores emergentes mediante financiación para iniciativas como la aceleradora de ingeniería biomédica ABIOINNOVA, el Hub Internacional de Videojuegos y Animación gestionado por Air Institute o el centro de emprendimiento especializado en tecnologías IoT de Santa Marta de Tormes.

Peña Alta y Puerto Seco, ejes del desarrollo industrial
El crecimiento empresarial también pasa por las infraestructuras. En este ámbito, la Administración autonómica ha destinado más de 14,8 millones de euros a la urbanización de suelo industrial y logístico en Peña Alta y el Puerto Seco, dos proyectos considerados estratégicos para reforzar el posicionamiento de Salamanca como nodo de transporte, distribución y actividad económica.
Estas actuaciones forman parte del llamado Protocolo Salamanca, orientado a mejorar las capacidades logísticas de la provincia y atraer actividad vinculada a sectores de alto valor añadido.

Ventajas para el medio rural y apoyo a emprendedores
La política de ayudas incorpora además incentivos específicos para empresas ubicadas en municipios pequeños, con bonificaciones automáticas para favorecer la implantación de negocios fuera de los grandes núcleos urbanos y combatir la despoblación.
En paralelo, la Junta ha puesto en marcha la marca “Castilla y León Comunidad de Emprendedores”, una red destinada a simplificar el acceso a recursos para startups y nuevos proyectos empresariales. El programa integra acompañamiento, financiación, aceleradoras, incentivos fiscales, acceso a suelo bonificado y medidas orientadas a captar y retener talento.

Formación para reforzar el ecosistema innovador
El impulso al tejido empresarial se completa con iniciativas ligadas al conocimiento y la especialización. Entre ellas figura el convenio suscrito con la Universidad de Salamanca para desarrollar el programa GESTIDI USAL, centrado en la formación de gestores de I+D y dirigido a fortalecer la capacidad innovadora de las empresas salmantinas.