Marisa Miguel, la propietaria del quiosco El Puente, celebra el premio más grande en la historia de la Lotería Primitiva
Marisa Miguel, la propietaria del quiosco El Puente, celebra el premio más grande en la historia de la Lotería Primitiva

Salamanca amanecía con una noticia difícil de asimilar: un único acertante ha ganado más de 126 millones de euros en el último sorteo de La Primitiva, la mayor cantidad repartida en la historia de este juego.

El boleto, validado a través de internet, estaba vinculado a un punto de venta muy concreto: el quiosco El Puente, un pequeño negocio situado en el barrio de Chamberí. Allí, sin saberlo, alguien selló una combinación que cambiaría su vida y la de toda su familia.

Marisa Miguel, la propietaria del quiosco El Puente, celebra el premio más grande en la historia de la Lotería Primitiva
Marisa Miguel, la propietaria del quiosco El Puente, celebra el premio más grande en la historia de la Lotería Primitiva

Marisa, entre la alegría y la incredulidad

Para Marisa Miguel, su jornada al frente del pequeño negocio que regenta desde hace años comenzaba como cualquier otra hasta que uno de los clientes le lanzaba una pregunta:

 “¿Sabes que has dado el bote más grande de la historia?"

La sorpresa inicial dio paso a una mezcla de incredulidad y alegría que horas después aún le cuesta explicar.

Desde entonces, no ha dejado de atender llamadas ni de recibir felicitaciones. Entre clientes habituales que entran “como siempre” pero con una sonrisa distinta, Marisa repite una frase que resume el momento: parece un día de Navidad.

Marisa Miguel, la propietaria del quiosco El Puente, charla con una clienta
Marisa Miguel, la propietaria del quiosco El Puente, charla con una clienta

El misterio del ganador

El local, que durante años ha sido una parada cotidiana para comprar el pan o sellar una apuesta, se transformó en cuestión de horas en el centro de todas las miradas de los vecinos.

Sobre el mostrador, dulces improvisados y brindis constantes reflejaban un ambiente  mezcla de celebración y asombro, después de que durante muchos años los clientes bromearan con la mala suerte que acompañaba a esta administración, a la que alguno incluso calificó de gafe. 

Y aunque el boleto se selló a través de internet y el afortunado puede estar en cualquier parte del mundo, Marisa aseguraba que es difícil que alguien ajeno al barrio haya elegido su pequeño negocio para validar la participación en el sorteo.

Un misterio que añade una capa más de magia a esta jornada que desde hoy ya forma parte de la historia del barrio y de la capital salmantina. 

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Un premio que también deja huella

La combinación ganadora —05, 08, 23, 28, 40 y 44, con reintegro 6— pasará a la historia, no solo por la cifra, sino por lo que provocará a su alrededor.

Tras impuestos, el ganador recibirá una cantidad cercana a los 101 millones de euros, mientras que el Estado ingresará una parte significativa en concepto de gravamen.

Marisa Miguel, la propietaria del quiosco El Puente, celebra el premio más grande en la historia de la Lotería Primitiva
Marisa Miguel, la propietaria del quiosco El Puente, celebra el premio más grande en la historia de la Lotería Primitiva

Pero más allá de números, lo que queda en la jornada de hoy es la imagen de una mañana distinta: la de un quiosco donde el teléfono no deja de sonar, donde los vecinos celebran como propio un premio ajeno y donde Marisa, aún sorprendida, intenta convencerse de que sí, que esta vez la suerte se detuvo justo en su pequeño negocio.

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