Las calles del centro de Salamanca se convirtieron este lunes en escenario de una masiva protesta de apicultores salmantinos, que, junto a las principales organizaciones agrarias, han salido a la calle para expresar su rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur.
Con pancartas, vehÃculos agrÃcolas y tarros de miel producida en la provincia, los manifestantes recorrieron la ciudad hasta concentrarse ante la Subdelegación del Gobierno para visibilizar la «amenaza real» que, a su juicio, suponen las importaciones masivas de miel a bajo coste.

Protesta y unidad del sector
Convocadas por ASAJA, UPA, COAG y UCCL, las movilizaciones se enmarcan en una semana de protestas del conjunto del sector primario. La jornada de este lunes se centró en la apicultura, con una marcha que comenzó alrededor de las 10:30 h desde la zona de la Aldehuela, continuó por el centro de la ciudad y culminó en la Gran VÃa salmantina, donde los manifestantes cortaron temporalmente el tráfico para entregar muestras de miel a cientos de personas.
Juan Luis Delgado, Presidente de ASAJA Salamanca, insistió en la lectura de un manifiesto que fue entregado a la Subdelegación del Gobierno, en el que los apicultores exigieron un marco de apoyo especÃfico dentro de la PAC posterior a 2027, ayudas directas por colmena y el mantenimiento de la intervención sectorial apÃcola, asà como medidas fiscales y sanitarias que reconozcan la singularidad del sector.

Importaciones, precios y competencia desleal
Los profesionales han puesto cifras sobre la mesa para sustentar sus reivindicaciones. Según los datos aportados por las organizaciones agrarias:
En 2025, la Unión Europea importó alrededor de 75.000 toneladas de miel, procedentes principalmente de China, Ucrania y paÃses del Mercosur.
De esas importaciones, 35.000 toneladas de miel ucraniana entran libres de arancel, con un precio medio de importación que se situó en 1,94 € por kilo el pasado año.
La aplicación del acuerdo con Mercosur abrirÃa la puerta a otras 45.000 toneladas de miel sin arancel, que hasta ahora se importaban (con arancel del 17,30 %) a un precio medio de 2,05 € por kilo.
Los apicultores recuerdan que producir un kilo de miel en España cuesta cerca de tres o cuatro euros, por lo que la entrada de producto extranjero a precios muy inferiores estrecha el margen del mercado interno y, alertan, «podrÃa llevar a la desaparición de gran parte de las explotaciones profesionales».

Calidad, consumidores y sector rural
Las organizaciones agrarias también han puesto el foco en lo que consideran una situación de competencia desleal. Denuncian que algunos productos importados llegan a los lineales con estándares de calidad y seguridad alimentaria inferiores a los exigidos en la Unión Europea, lo que, además de perjudicar a los productores locales, supondrÃa una desprotección para el consumidor.
Desde Salamanca, los apicultores han querido transmitir que detrás de cada tarro de miel hay empleo rural, territorio y un papel ambiental insustituible. Las abejas no solo producen miel, sino que son el principal agente polinizador y un elemento clave para la biodiversidad y el equilibrio de los ecosistemas.

Reacciones y próximas movilizaciones
La protesta de este lunes se produce en un contexto de tensión en torno al acuerdo Unión Europea–Mercosur, que tras recibir un primer visto bueno, fue remitido al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para su revisión.
A pesar de ello, dirigentes agrarios han criticado la insistencia de algunos responsables polÃticos en avanzar con el tratado, calificándolo de «falta de respeto» a las instituciones europeas y a los mecanismos democráticos.
Los apicultores salmantinos han asegurado que esta acción solo marca el inicio de una serie de movilizaciones en defensa del sector, que continuará con otras protestas agrupadas por sectores del campo a lo largo de la semana.
