Castellanos de Villiquera ha activado una respuesta vecinal sin precedentes frente al proyecto para instalar una planta de biometano en su término municipal. Más de 800 alegaciones de los vecinos de este municipio y de otros colindantes como Calzada de Valdunciel se han presentado en los últimos días han y se ha convocado una concentración frente a su Ayuntamiento para el sábado 24 de enero, a las 12.00m, una respuesta que evidencia el rechazo social a una iniciativa que, según los residentes, se ha conocido sin comunicación previa ni participación ciudadana.
La movilización surge tras descubrirse el proyecto de manera indirecta, a través de asociaciones de municipios cercanos y de una reunión informativa celebrada en Calzada de Valdunciel, donde los vecinos aseguran que hasta ahora el consistorio de Castellanos de Villiquera no había facilitado información pública sobre el proyecto lo que ha generado inquietud y desconfianza entre la población.
Como respuesta, los residentes han impulsado la creación de la plataforma ciudadana “Stop Biogás Castellanos de Villiquera”, desde la que reclaman claridad sobre la iniciativa, defender de los intereses locales y un proceso de debate abierto antes de adoptar decisiones que provoquen efectos irreversibles. Por el momento la plataforma ha sido la encargada de canalizar las alegaciones vecinales al estudio de impacto ambiental y a la solicitud de autorización administrativa.
Entre los principales motivos de oposición de los vecinos de este municipio que apenas supera los 700 habitantes, figuran el temor a los olores derivados del tratamiento de residuos y purines, el aumento significativo del tráfico pesado, el deterioro de las carreteras rurales y los riesgos para la seguridad vial; unos perjuicios a los que se sumaría la posible afección a los acuíferos y al suelo destinado al cultivo, recursos estos especialmente sensibles en esta zona de la provincia.
La plataforma también alerta de la degradación del paisaje y del impacto sobre actividades residenciales y turísticas, afectando de lleno al paso del Camino de Santiago por la esta localidad. Otro de los puntos críticos es la escasa repercusión económica positiva que, a juicio de los vecinos, tendría el proyecto para el municipio, al considerar que los beneficios recaerían principalmente en empresas externas.
Las reivindicaciones se dirigen tanto al Ayuntamiento como a la Junta de Castilla y León. Al primero le exigen información inmediata, detallada y accesible sobre el promotor, la ubicación exacta de la planta, los informes técnicos disponibles y la fase administrativa en la que se encuentra el proyecto. A la administración autonómica, como autoridad competente, le reclaman una evaluación ambiental rigurosa, independiente y exhaustiva, así como la aplicación del principio de precaución.
Los vecinos subrayan que su oposición no cuestiona el desarrollo de energías renovables ni la transición ecológica, sino la implantación de macroinstalaciones sin consenso social ni garantías suficientes.
Castellanos de Villiquera se suma así a la lista de otros municipios salmantinos donde proyectos similares han generado contestación ciudadana, sin ir mas lejos en la vecina Calzada de Valdunciel, donde los vecinos impidieron la colocación de una de estas plantas hace décadas y que ahora ve como resurge un proyecto que provocaría graves perjuicios a los vecinos de todos los municipios de la zona.