Salamanca avanza en la creación de un nuevo espacio destinado a transformar el conocimiento científico en soluciones prácticas para el campo.
El futuro Centro de Transferencia del Conocimiento, integrado en el Campus de Ciencias Agrarias y Medioambientales, se perfila como una infraestructura clave para conectar la investigación con agricultores y ganaderos, con una inversión que supera los tres millones de euros.
El presidente de la Diputación, Javier Iglesias, acompañado por responsables del área de Proyectos Estratégicos, ha visitado las obras, que comenzaron el pasado 1 de abril tras la formalización del replanteo.
Los trabajos, adjudicados a la empresa EJUCA, cuentan con un plazo de ejecución de nueve meses, por lo que se espera que concluyan entre finales de este año y comienzos de 2027.

El proyecto se levanta sobre un terreno que el Ayuntamiento cedió inicialmente a la Universidad de Salamanca y que posteriormente fue transferido a la institución provincial. Este enclave albergará un ecosistema colaborativo en el que participarán distintas entidades públicas y centros de investigación, como la propia universidad, el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología (IRNASA-CSIC), el Consistorio salmantino y la Junta de Castilla y León.

La iniciativa nace con un objetivo claro: facilitar la aplicación directa de la innovación en el sector agroganadero. Según explicó Iglesias durante la visita, el centro no se limitará a ser un edificio, sino que funcionará como un punto de encuentro entre profesionales, investigadores y emprendedores, favoreciendo la modernización de los procesos productivos y la mejora de la competitividad.
Además, el complejo incluirá espacios orientados al emprendimiento, con el propósito de apoyar a jóvenes que deseen desarrollar proyectos en el medio rural. Esta vertiente busca contribuir a fijar población en los municipios y generar nuevas oportunidades económicas en la provincia.

El entorno en el que se integrará el centro ya cuenta con infraestructuras relevantes, como la Facultad de Ciencias Ambientales, nuevos invernaderos universitarios y el edificio del IRNASA, lo que refuerza el carácter estratégico del campus como polo de innovación.
Desde la Diputación se subraya el carácter singular de esta propuesta, al considerar que no existe en España otro espacio de estas características que combine de forma tan directa la generación de conocimiento con su aplicación en explotaciones agrícolas y ganaderas. En este sentido, el proyecto aspira a consolidar un modelo de desarrollo basado en la tecnología, la sostenibilidad y la atracción de talento joven.

Si se cumplen los plazos previstos, el centro abrirá sus puertas en marzo de 2027, momento en el que comenzará a ofrecer servicios a los profesionales del sector primario, con la ambición de convertir a Salamanca en un referente en innovación agroambiental.