El pasado sábado se confirmó el fallecimiento de la científica berciana de 31 años Tamara González Costa en el accidente de tren de Urda. La joven viajaba en el Ave siniestrado. Sin embargo, durante más de tres días no se sabía de su paradero, aunque la familia y amigos ya se temían lo peor. Finalmente se confirmó la mala noticia.
La pareja de Tamara confirmó que había viajado en el tren y su familia se desplazó a la zona para tratar de obtener noticias suyas, esperando encontrarla en algún centro médico. Lo peor fue la incertidumbre por no obtener noticias. Las pruebas de ADN acabaron permitiendo confirmar la identidad.
Tamara González estaba adscrita al Instituto de Biotecnología Molecular de Viena y viajaba hacia Andalucía para participar en un congreso científico.