El hombre acusado de provocar el incendio forestal que el pasado verano puso en jaque a Berlanga de El Bierzo y obligó a evacuar a sus vecinos ha aceptado una condena de cuatro años, seis meses y un día de prisión tras reconocer los hechos ante la Audiencia Provincial de León.
Juan Esteban G. Q. evitó la celebración del juicio al alcanzar un acuerdo de conformidad con la Fiscalía y la Junta de Castilla y León, admitiendo su responsabilidad en un fuego que arrasó más de siete hectáreas de superficie forestal y llegó a alcanzar el nivel 2 del Índice de Gravedad Potencial debido al riesgo para la población.
Los hechos se remontan al 28 de agosto del 2025. Según quedó acreditado, el acusado prendió fuego en siete puntos diferentes distribuidos a lo largo de aproximadamente un kilómetro en una zona boscosa del término municipal de Berlanga de El Bierzo. Un vecino que circulaba por el lugar lo vio salir del monte poco antes de que se detectaran las llamas y alertó a las autoridades. Posteriormente, el propio acusado reconoció los hechos tanto a un agente medioambiental como a efectivos de la Guardia Civil, que procedieron a su detención.
El incendio permaneció activo durante varios días. Aunque fue controlado el 29 de agosto, no se dio por extinguido hasta el 4 de septiembre. El balance final dejó 7,09 hectáreas calcinadas, entre ellas más de dos hectáreas de terreno arbolado y cinco de matorral y monte bajo.
La sentencia también recoge que el acusado ya había protagonizado la noche anterior varios conatos de incendio en las inmediaciones de su vivienda en Langre. En aquella ocasión, la rápida actuación de la Guardia Civil evitó que las llamas llegaran a propagarse.
Además de la pena de prisión, Juan Esteban G. Q. deberá hacer frente a una multa de 4.326 euros y asumir más de 70.000 euros en concepto de responsabilidad civil por los costes de extinción y los daños ocasionados. De esa cantidad, alrededor de 44.700 euros corresponden a la Junta de Castilla y León, 17.800 euros al Gobierno de España y cerca de 7.700 euros a propietarios particulares afectados por el incendio.
Aunque los informes recogían que el condenado presenta un coeficiente intelectual límite y una personalidad disocial, la Fiscalía consideró acreditado que comprendía plenamente el alcance de sus actos y era consciente de las consecuencias que podían derivarse de ellos.
El acusado permanece actualmente en el Centro Penitenciario de Mansilla de las Mulas, donde continuará cumpliendo la condena impuesta tras el acuerdo alcanzado entre las partes.