Dieciséis años después de que España ganara el Mundial en Sudáfrica, la historia se vuelve a repetir. El gol de Andrés Iniesta aquel 11 de julio de 2010 quedó grabado en la memoria de todos los españoles, y ahora, será Ferran Torres quien invada nuestra mente durante los próximos años.
Tras la decepción por la derrota de la Ponferradina en la final del play-off de ascenso a Segunda División, los bercianos vuelven a sonreír llenando las calles de ilusión y uniéndose para celebrar la victoria de La Roja.
Cientos de aficionados se reunieron en la Plaza Lazurtegui para ondear a la selección, sacando sus banderas, camisetas e incluso tambores. La fuente del centro de Ponferrada se llenó de vida, y tanto los más mayores como los más jóvenes compartieron una noche muy especial que recordarán por el resto de sus vidas.
Además, España consiguió su segunda estrella tras derrotar a Argentina, la vigente campeona del mundo, lo que hace mucho más especial este triunfo.