La comunidad educativa del colegio Valladares Rodríguez de Toreno entregaron en las oficinas de la Junta de Castilla y León en Ponferrada más de 2.200 firmas contra la unificación de las aulas de primero y segundo de Infantil. La medida ha dejado en una sola clase a los 11 alumnos de entre 3 y 4 años y supone, según denuncia la APA, la eliminación de un profesor y un recorte de recursos para el centro. La presidenta de la Asociación de Padres de Alumnos del colegio, Marta González, fue la encargada de entregar las firmas y reclamó que se mantengan las dos aulas: “Los niños no son números. Necesitamos que se mida de otra manera. Queremos que nuestros niños tengan las mismas oportunidades que los demás y si nos quitan un aula, nos quitan un profesor y nos quitan recursos”. González subrayó que los alumnos tienen edades y necesidades educativas diferentes y recordó que algunos de ellos se encuentran en primero de Infantil y necesitan un periodo de adaptación. A su juicio, mantener a todos los niños en una misma clase dificulta la labor docente y afecta a la atención que pueden recibir.
La protesta contó con el respaldo de la vicesecretaria general del Psoe de Castilla y León, Nuria Rubio, quien considera que el cierre de un aula supone un problema especialmente grave en el medio rural: “Cerrar un aula en un centro educativo es un drama, pero lo es más en una zona rural y en una zona que, además, ha sufrido de una manera muy especial, como es Toreno y las cuencas mineras, el cierre de la minería”. Rubio defendió que el mantenimiento de los servicios públicos resulta fundamental para garantizar población en los pueblos. “Si queremos que se llenen de gente y de familias, no podemos eliminar servicios públicos”. También reclamó a la Junta de Castilla y León una mayor sensibilidad hacia las necesidades de los centros educativos del medio rural.
La comunidad educativa de Toreno espera que las firmas permitan abrir una vía de diálogo con la administración y ha solicitado una reunión con el director provincial de Educación para trasladarle su rechazo a la unificación. La APA considera que la clase puede mantenerse separada pese a contar con cuatro alumnos en uno de los niveles y advierte de que continuará con las protestas si no obtiene una respuesta favorable.
El alcalde de Toreno, Vicente Mirón, también expresó su malestar por la situación y recordó que el municipio ha tenido que desplazarse en otras ocasiones hasta la sede de la Junta de Castilla y León para reclamar por servicios públicos. “Ya empieza a entrar dentro de la normalidad que tengamos que bajar a esta sede a reivindicar derechos”, lamentó, en referencia también a anteriores conflictos relacionados con la sanidad y las ambulancias. Mirón reclamó el mantenimiento de unos servicios públicos de calidad como una condición para garantizar el futuro de Toreno y del conjunto de las cuencas mineras.