La Confederación Hidrográfica Miño-Sil prevé sacar a licitación este verano las obras destinadas a solucionar los problemas de filtraciones y entrada de aguas limpias en la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Villadepalos, en el municipio de Carracedelo. El proyecto, con una inversión de 9,2 millones de euros, podría adjudicarse a comienzos del otoño. Así lo avanzó este lunes el presidente del organismo, José Antonio Quiroga, durante una visita a la comarca de El Bierzo para supervisar el inicio de varias actuaciones de urgencia en colectores dañados por las intensas lluvias del invierno en Camponaraya, Ponferrada y Cacabelos. Estas intervenciones cuentan con un presupuesto de 896.000 euros y un plazo de ejecución de seis meses, aunque no se descarta que puedan finalizar antes. En total, se actuará en seis puntos —tres en Camponaraya, dos en Ponferrada y uno en Cacabelos— con la renovación de aproximadamente 850 metros de colectores.
Según explicó Quiroga, estas obras forman parte de una estrategia más amplia para separar las aguas limpias de las residuales y mejorar el funcionamiento del sistema de saneamiento en el Bierzo Bajo. En este contexto, también recordó la actuación prevista en el arroyo Vega de Rey, conocido como de los Cucos, con una inversión de 750.000 euros. El presidente de la Confederación destacó la envergadura de la intervención en la depuradora de Villadepalos, que calificó como muy demandada en la comarca, y que permitirá renovar infraestructuras clave para garantizar un servicio más eficiente.
Por su parte, la alcaldesa de Cacabelos, Irene González, agradeció la rapidez en la puesta en marcha de estas obras, mientras que el alcalde de Camponaraya, Eduardo Morán, subrayó la necesidad de actuar en su municipio, donde se registran numerosos problemas en la red debido a la entrada de aguas limpias y a las roturas de las tuberías.
En relación con el conflicto entre los regantes del Canal Bajo y el Canal Alto por el uso de infraestructuras de riego, Quiroga señaló que la Confederación no es parte principal en la disputa y confió en que ambas comunidades alcancen un acuerdo sin necesidad de acudir a los tribunales. “El agua no es un elemento de chantaje”, advirtió, al tiempo que recordó que las obras de modernización del Canal Bajo se encuentran en su fase final. Aunque aún existe margen para el entendimiento, el responsable del organismo insistió en que, de no producirse un acuerdo, existen vías legales para resolver el conflicto.