Los tractores a su paso por la Avenida Gloria Fuertes de Valladolid, frente a la Consejería de Agricultura.
Los tractores a su paso por la Avenida Gloria Fuertes de Valladolid, frente a la Consejería de Agricultura.

La protesta del campo volvió a tomar protagonismo en Valladolid en una jornada marcada por la lluvia, el frío y, sobre todo, la unidad histórica de agricultores y ganaderos contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. Representantes del sector primario se concentraron para advertir de que este tratado, en las condiciones actuales, supone una amenaza directa para la agricultura, la ganadería y también para los consumidores.

 

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UNIDAD HISTÓRICA DEL CAMPO EN VALLADOLID

Durante la concentración, Valentín García, presidente de la Unión de Campesinos de Valladolid, destacó que el Parlamento Europeo haya logrado paralizar el acuerdo y remitirlo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Un paso que, según explicó, “muchos no creían posible”, pero que demuestra que la movilización del campo empieza a dar resultados.

No obstante, García lamentó que eurodiputados españoles de los principales partidos hayan votado en contra de los intereses del sector. En declaraciones recogidas por esRadio Castilla y León, subrayó que el campo español debería seguir el ejemplo de Francia, donde todo el arco parlamentario ha cerrado filas contra Mercosur.

NO AL COMERCIO DESLEAL, SÍ A LA IGUALDAD DE NORMAS

El rechazo al acuerdo con Mercosur no se basa en una oposición al comercio internacional, sino en la desigualdad normativa. Así lo explicó Moncho Alonso, presidente de Asaja Valladolid, quien denunció que los productos importados no cumplen las mismas exigencias fitosanitarias, laborales y medioambientales que se imponen en Europa.

Entre los ejemplos citados, se encuentra el uso de sustancias prohibidas desde hace décadas en la UE o la entrada de productos transgénicos vetados en territorio europeo. Una situación que, según los representantes del campo, genera competencia desleal y pone en riesgo la salud del consumidor.

PRECIOS BAJO MÍNIMOS Y EXPLOTACIONES EN RIESGO

Más allá de Mercosur, el sector primario atraviesa una grave crisis de rentabilidad. Los precios actuales del cereal, con cifras que apenas cubren costes de producción, amenazan la supervivencia de miles de explotaciones. Desde el campo advierten de que un mal año agrícola podría provocar cierres masivos.

Esta situación se agrava con un problema estructural: el relevo generacional. Solo el 9% de los agricultores tiene menos de 40 años, mientras que una gran parte supera los 65. De mantenerse esta tendencia, el campo podría quedar en manos de grandes fondos de inversión, alejándose del modelo de agricultura familiar.

“SIN CAMPO NO HAY SOBERANÍA ALIMENTARIA”

En la misma línea, Miguel Ángel Aguilera, presidente de UNASPIR, alertó de que el acuerdo con Mercosur puede suponer “la puntilla definitiva” para el sector primario. Según explicó, la pérdida de explotaciones locales implicaría también la pérdida de soberanía alimentaria, dejando el control de los alimentos en manos de grandes corporaciones.

Desde las organizaciones agrarias insisten en que, aunque algunos productos puedan parecer más baratos a corto plazo, la desaparición de la competencia acabará repercutiendo negativamente en los precios y en la calidad de los alimentos.

MADRID, PRÓXIMO OBJETIVO

La movilización de Valladolid no será la última. El sector ya ha anunciado una gran protesta en Madrid el próximo 11 de febrero, donde volverán a exigir la paralización definitiva del acuerdo con Mercosur y un cambio en las políticas europeas hacia el campo.

Según declaraciones recogidas por esRadio Castilla y León, los agricultores y ganaderos aseguran que seguirán en la calle “porque si no luchamos, estamos perdidos”. Una advertencia clara desde el corazón rural de Castilla y León.

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