La presidenta de la Confederación Hidrográfica del Duero, María Jesús Lafuente, ha abierto la puerta a una transformación energética histórica para la Comunidad de Regantes del Páramo Bajo, que abarca explotaciones de León y Zamora: la posibilidad real de alcanzar el coste cero energético en el bombeo de riego.
“Creo que esto puede salir adelante”, aseguró Lafuente durante un encuentro que definió como “cordial y constructivo”, y en el que se plantearon siete posibles soluciones, entre ellas la contratación bilateral de energía y la hibridación con energía solar fotovoltaica.
EL PARQUE FOTOVOLTAICO EN VILLALOBAR, PIEZA CLAVE
Una de las propuestas más avanzadas es la instalación de un parque fotovoltaico en la estación de bombeo de Villalobar, un punto neurálgico en el funcionamiento del sistema de riego. Según ha podido conocer esRadio Castilla y León, esta opción permitiría cubrir parte del consumo energético del sistema mediante energía solar renovable, abaratando considerablemente los costes.
Lafuente insistió en que el objetivo compartido es que el Páramo Bajo no tenga que asumir los gastos eléctricos, o al menos que estos se reduzcan hasta alcanzar el coste cero.
UN COMPROMISO QUE SE REMONTA A 1993
El origen del conflicto actual se remonta a 1993, cuando el entonces presidente de la CHD, José María de la Guía, adquirió un compromiso de compensación con los regantes tras la decisión de no construir la presa de Omaña. Aquel acuerdo verbal permitió la creación de la comunidad de regantes y su posterior modernización, pero nunca se dotó de una cobertura jurídica adecuada.
“Ahora queremos darle forma legal a un compromiso con buena voluntad, pero sin base jurídica firme”, señaló Lafuente.
UN AHORRO QUE NO LLEGA A LO PROMETIDO
Hasta ahora, los regantes contaban con un mecanismo simbólico de compensación: un “sifón energético imaginario”, donde cada kilovatio consumido en Villalobar se equipara con otro generado en la central de Sahechores. Sin embargo, el coste por kilovatio no es el mismo.
“Hay un ahorro del 33% en el precio de la luz, pero no es suficiente. Se les prometió mucho más”, reconoció la presidenta del organismo.
LOS REGANTES ACEPTAN UN “ACERCAMIENTO”
Por parte de la Comunidad de Regantes, su presidente, Herminio Medina, admitió que el encuentro supuso un “acercamiento” positivo, destacando la necesidad de dotar de validez jurídica al escrito de 1993. Esta medida, según explicó, es esencial para que más de mil explotaciones —muchas de ellas gestionadas por jóvenes agricultores— puedan mantenerse activas en el medio rural.
UNA OPORTUNIDAD PARA GARANTIZAR EL FUTURO RURAL
Desde la CHD subrayan que los regantes ya han recibido ciertos beneficios, pero que ahora es prioritario regularizar la situación legalmente. “Lo que queremos es que puedan seguir en sus tierras, produciendo, y sin tener que preocuparse por un coste energético que nunca debieron asumir”, sentenció Lafuente.
La posibilidad de alcanzar el coste cero energético se presenta como una medida determinante para el futuro agrícola del Páramo Bajo, una comarca que podría convertirse en ejemplo de transición energética rural.