“Agilidad” y “rigor”. El rector de la Universidad de Valladolid (UVa), Antonio Largo, defendió este lunes la gestión del despido del profesor Héctor Felipe Mateo Romero, quien justificó en redes sociales, hace dos años, la muerte del vallisoletano Sergio Delgado tras la agresión sufrida en Burgos.
En ese mismo perfil, el entonces docente también se mofó de trabajos y exámenes de algunos de sus alumnos. Estos hechos, junto a la polémica generada y el malestar expresado por parte del alumnado, derivaron en la extinción de su contrato como profesor de la Escuela de Ingeniería Informática el pasado viernes.
Largo matizó que, cuando se publicaron los comentarios ofensivos en redes sociales, Mateo Romero no era profesor, sino alumno de doctorado. Posteriormente, explicó, fue contratado como docente porque cumplía los requisitos exigidos y no existía constancia de ninguna denuncia formal ni impedimento legal que lo desaconsejara.
En ese sentido, recordó que el proceso de selección incluyó la adjudicación de 152 plazas, lo que obligó a los tribunales a ceñirse estrictamente a los criterios académicos establecidos.
El rector aseguró que el despido se produjo una vez que los hechos pudieron “documentarse fehacientemente”, con hechos que demostraron la “manifiesta incapacidad o falta de competencia” del profesor para ejercer la función docente.
Eticamente reprochable
Asimismo, Largo afirmó que las manifestaciones realizadas por el profesor eran “reprochables desde un punto de vista ético” y reiteró que la Universidad de Valladolid siempre se posicionó “del lado de la no violencia, el respeto y la convivencia”.
Según explicó, la extinción del contrato se realizó tras un informe de los servicios jurídicos de la institución y está “plenamente ajustada a derecho”, dentro del marco normativo que rige a las administraciones universitarias.
Finalmente, Largo defendió que la UVa actuó “con mucha agilidad y con el debido rigor”, aunque los protocolos “siempre son mejorables”.