La Audiencia Provincial de Valladolid ha vivido una de sus jornadas más crudas en el juicio por el 'caso de los ataúdes'. Como recoge la agencia ICAL, durante la sesión de este martes, una decena de testigos han relatado el "trato inhumano" que recibieron sus seres queridos en la denominada 'Operación Ignis', que investiga el cambiazo de féretros antes de la cremación para lucrarse con su reventa.
Testimonios de una crueldad extrema
Uno de los relatos más impactantes ha sido el de Sergio, quien en 2012 incineró a su hijo de tan solo ocho meses. Según ha declarado, las fotografías exhibidas por la Policía Nacional durante la investigación le mostraron una realidad insoportable: "Vi a mi bebé tirado en el suelo junto a unos troncos y palés de madera". El testigo calificó a los responsables de "personas inhumanas" y aseguró que ninguna indemnización podrá reparar la indignidad sufrida.
En la misma línea se pronunció Isabel, cuya hija de dos años falleció en un atropello en 2005. La madre ha recordado entre sollozos el impacto de ver el cuerpo de la pequeña, de 90 centímetros, en un ataúd de adulto bajo la excusa de que "no había existencias de cajas para niños".
El fraude del 'cambiazo'
El juicio también ha contado con el testimonio de Mercedes, quien reconoció en las fotografías del extrabajador Justo Martín el cuerpo de su hermano desnudo sobre un palé. Por su parte, Javier Gregorio denunció una estafa económica: su familia pagó casi 5.000 euros por un féretro de alta calidad que, según las pruebas policiales, fue sustituido por una caja de pino básica y sin acolchar en el momento de la incineración.
Una duda que persiste 15 años después
Más allá del fraude económico, el denominador común entre los perjudicados es la indignación moral y la incertidumbre. Muchos de los declarantes confesaron que, tras conocer las prácticas de la funeraria, no tienen la certeza de que las cenizas que custodian en sus hogares pertenezcan realmente a sus familiares.
La Fiscalía solicita penas que suman más de 200 años de cárcel para los 23 acusados, incluyendo a la viuda y los hijos del empresario Ignacio Morchón, por delitos de organización criminal, estafa y blanqueo de capitales.