La primera jornada de huelga médica en la Comunidad se ha dejado notar en la asistencia sanitaria. Según los datos registrados por la Gerencia Regional de Salud, uno de cada cinco facultativos de Castilla y León ha secundado el paro, lo que representa un 20% de seguimiento medio. Sin embargo, la brecha entre niveles asistenciales es notable: mientras que en los hospitales el seguimiento ha escalado hasta el 27%, en Atención Primaria se ha mantenido en un discreto 9%.
El impacto en los hospitales
En términos absolutos, un total de 1.342 facultativos han abandonado sus puestos de trabajo en el turno de mañana. Por provincias, el descontento ha sido especialmente agudo en Soria, con un 28,9% de seguimiento, seguida de cerca por León (27,5%) y Burgos (26,5%). En el extremo opuesto se sitúa Ávila, donde apenas el 9,4% de los médicos se ha sumado a la convocatoria nacional.
Miles de pacientes afectados por la parálisis diagnóstica
La repercusión directa sobre el ciudadano ha sido inmediata y contundente. En informaciones recogidas por esRadio Castilla y León, se confirma que solo en el turno de mañana se han suspendido 6.155 consultas de Medicina Familiar y Pediatría. El área de salud de León ha sido la más damnificada, con 1.668 citas canceladas, evidenciando la fragilidad del sistema ante este tipo de movilizaciones masivas.
Cirugías y pruebas en el aire
El colapso no se ha limitado a las consultas básicas. Los hospitales han tenido que cancelar 259 intervenciones quirúrgicas y 641 pruebas diagnósticas, además de 4.048 consultas externas programadas. Este escenario de bloqueo responde a una estrategia de paros intermitentes que, según los convocantes, se prolongará durante los próximos meses si no hay una rectificación política.
Una guerra abierta contra el Estatuto Marco
El origen del conflicto reside en el rechazo frontal al anteproyecto del Estatuto Marco. En declaraciones a este medio, Chema Soto, Secretario General de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), ha denunciado que el Ministerio de Sanidad está actuando de forma ilegal al no sentarse a negociar con el comité de huelga. Los facultativos exigen un estatuto propio que reconozca la penosidad y la responsabilidad de su cargo, diferenciándolos de otros colectivos sanitarios.
El calendario de la discordia
La hoja de ruta de los sindicatos médicos, entre los que se encuentran CESM, Amyts y Metges de Catalunya, contempla movilizaciones hasta el mes de junio. Los paros se repetirán durante una semana completa cada mes, afectando a periodos clave en marzo, abril, mayo y junio. El objetivo es forzar una mesa de negociación exclusiva para los médicos, quienes se sienten infrarrepresentados por los sindicatos de clase como UGT o CCOO.
Mañueco pide la retirada inmediata del proyecto
La tensión política también ha escalado. El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha exigido al Ministerio de Sanidad la retirada inmediata de la norma. El dirigente autonómico ha lamentado el enfrentamiento de la ministra con los profesionales y ha reclamado una negociación real que ponga a disposición de las comunidades autónomas a un mayor número de médicos especialistas para evitar el deterioro de la sanidad pública.
Servicios mínimos bajo sospecha
A pesar del impacto, los sindicatos han tildado los servicios mínimos impuestos por la administración como abusivos. Según ha conocido esRadio Castilla y León, la organización ya prepara recursos judiciales por la vulneración de derechos fundamentales, argumentando que se está intentando bloquear el derecho constitucional a la huelga mediante decretos que obligan a trabajar a un porcentaje de la plantilla superior al necesario.