Paco Fernández, Gerente de Iriego (Dcha.) junto con Arturo Martínez (Izda.) antes de la entrevista
Paco Fernández, Gerente de Iriego (Dcha.) junto con Arturo Martínez (Izda.) antes de la entrevista

Desde León se puede innovar, crecer y exportar talento. Así lo defendió en esRadio León Paco Fernández, gerente de Irriego, una compañía nacida pegada a la tierra que hoy aplica tecnología de vanguardia para mejorar la gestión del agua y la energía en el regadío. Con más de cien trabajadores y un plan de expansión hasta 2028, la firma abre oficinas en distintas provincias con una idea clara: estar donde otros ya no quieren estar, en los pueblos, al lado del agricultor.

Puedes escuchar la entrevista completa en este enlace:

De una necesidad de siempre a soluciones del siglo XXI

La entrevista, conducida por Arturo Martínez, dibuja el perfil de un emprendedor poco dado al protocolo y muy centrado en lo esencial: “Todos vamos al baño”, repite Fernández para reivindicar la igualdad entre empresarios, trabajadores y políticos. En su caso, ese discurso se traduce en una forma de entender la empresa: tecnología sí, pero con botas y con barro.

Irriego trabaja en un ámbito tan tradicional como determinante: El Agua. Pero lo hace con herramientas digitales que permiten controlar consumos, optimizar decisiones y ganar precisión, de forma que el agricultor pueda gestionar mejor su día a día desde el teléfono. “No puede haber ahorro sin control”, insiste Fernández, subrayando que medir es el primer paso para mejorar.

Los inicios: “Emprender es duro… y lo pasamos muy mal”

Fernández recordó que estudió Ingeniería Industrial y que, tras trabajar en otra empresa del sector, decidió dar el paso con un equipo inicial muy reducido. “Éramos cinco personas… y al principio no nos contrataba nadie”, relató. Según explicó, la oportunidad llegó cuando una comunidad de regantes confió en el proyecto en sus primeros años, un respaldo que marcó el despegue.

No edulcora el emprendimiento: lo describe como un camino “muy duro”, con inviernos difíciles en los que “no se riega” y toca buscar oportunidades. Aun así, mantiene una idea que repite como mantra: “constancia, constancia y constancia”.

Más de 100 empleados y expansión “salvaje” por España

Uno de los datos destacados de la conversación es el crecimiento de la plantilla: “Ahora somos ciento y algo personas”, afirmó. Irriego está ya presente con oficinas en León, Salamanca, Valladolid, Palencia, Burgos, Navarra y Lleida, y prepara nuevas aperturas en La Rioja, Aragón, Extremadura y una presencia cada vez mayor en Andalucía, dentro de un plan estratégico con horizonte 2028.

La empresa, además, busca un modelo singular: abrir en pequeños municipios para cubrir un vacío creciente en el medio rural. “Los pueblos se están quedando sin el fontanero de toda la vida… Nosotros queremos estar en los pueblos. Hacer todo lo que haga falta”, explicó, defendiendo que su trabajo no es solo tecnología, sino servicio y presencia.

Agua y energía: eficiencia con los pies en la tierra

La compañía trabaja con el binomio agua–energía, aunque Fernández deja claro qué es lo prioritario: “Lo más importante es el agua, la materia prima”. En su visión, el objetivo es que cada gota produzca lo máximo posible, evitando pérdidas por riegos mal ejecutados o falta de control.

En la entrevista se apuntó también una estimación concreta: una parte significativa del agua puede perderse por prácticas de riego incorrectas —no solo por fugas—, lo que impacta tanto en el consumo como en la productividad del cultivo. Para abordar ese reto, Irriego combina herramientas tecnológicas (incluida inteligencia artificial, según señaló) con un enfoque muy práctico: estar a pie de campo cuando surge el problema.

“En León hay que cargarse lo de ‘nadie es profeta en su tierra’”

Más allá del negocio, Fernández lanzó un mensaje con carga local: dejar de “machacar lo de León” y apostar por las empresas de la provincia para que crezcan “de dos a cinco, de cinco a diez, y de diez a cincuenta”. En su opinión, es un error instalarse en la queja y no en la pelea, y reclama una sociedad que valore el talento propio sin complejos.

También defendió la colaboración entre sectores frente a la lógica permanente del enfrentamiento: “Parece que hablamos todo el día de enemigos… y lo que hace falta es sentido común”, se comentó en antena.

Un cierre personal: éxito sí, pero con vida

El tramo final de la entrevista tuvo un tono íntimo. Fernández habló de cómo la salud cambia la perspectiva y de la necesidad de no confundir el cargo con la vida. “En cuanto salgo, soy el padre de Luna”, dijo, insistiendo en que el éxito empresarial debe ir acompañado de bienestar y de un propósito cotidiano: “Todos los días tienes que hacer reír a tu hija”.

La entrevista terminó con una sorpresa poco habitual en un formato empresarial: una creación musical inspirada en Irriego, un tema con mensajes como “cada gota cuenta”, conectando agua, tecnología y raíces. La reacción del invitado fue inmediata: “Me ha encantado… ”, dijo Fernández, asegurando que quería compartirla con sus agricultores.

Con ese mensaje —humano y directo— Irriego proyecta una imagen que mezcla raíces y futuro: una empresa tecnológica que presume de origen rural, que crece desde León y que compite fuera sin renunciar a su idea de base: innovar desde el barro.

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