Varios miembros del operativo antiincendios en Castilla y León durante tareas de vigilancia forestal en verano de 2025. Foto: Junta de Castilla y León.
Varios miembros del operativo antiincendios en Castilla y León durante tareas de vigilancia forestal en verano de 2025. Foto: Junta de Castilla y León.

La Junta de Castilla y León ha dado un paso decisivo para reforzar la prevención de incendios forestales en la comunidad: a partir del 1 de enero de 2026, 837 trabajadores pasarán de tener contratos fijos-discontinuos a ser personal laboral fijo. Una medida que supone un cambio estructural en el modelo de trabajo y responde a una vieja demanda del sector.

La decisión ha sido aprobada por la Consejería de la Presidencia, tras modificar las Relaciones de Puestos de Trabajo (RPT) del área de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio.

PROFESIONALIZACIÓN Y SERVICIO TODO EL AÑO

Tal como destacó el portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, esta reforma busca “mejorar la anticipación y garantizar una respuesta eficaz” frente a emergencias forestales.

Los nuevos contratos permitirán que el dispositivo esté operativo durante todo el año, y no solo en campaña, lo que supone una mejora sustancial en la profesionalización del sistema y la estabilidad del personal.

¿A QUIÉN AFECTA ESTA MEDIDA?

El personal afectado se reparte entre tres categorías clave:

  • Oficial de Montes–Conductor Maquinista de Autobomba: 217 plazas
  • Peón de Montes y Extinción: 217 plazas
  • Vigilante de Incendios: 403 plazas

Además, se crean 28 nuevos puestos fijos de Oficial de Centro de Mando, con el objetivo de reforzar la coordinación territorial. Cada provincia contará con tres de estos puestos y se suma uno de ámbito autonómico.

DISTRIBUCIÓN POR PROVINCIAS

La transformación laboral alcanza a todas las provincias de la comunidad:

  • Soria: 132 puestos
  • León: 114
  • Burgos: 113
  • Zamora: 110
  • Salamanca: 86
  • Ávila: 82
  • Segovia: 80
  • Palencia: 66
  • Valladolid: 54

La medida también contempla un refuerzo en funciones clave como la vigilancia forestal, el mantenimiento de infraestructuras, la prevención activa y la restauración del entorno tras los incendios.

IMPACTO ECONÓMICO Y DE PLANTILLA

La modificación de las RPT tendrá un coste total de 14,1 millones de euros, según informó la Junta, ajustado a las retribuciones actuales y a la subida salarial establecida en el Decreto-Ley 3/2025.

Este cambio representa un incremento superior al 130% en términos de plantilla, lo que equivale a más de 1.050 efectivos adicionales si se tiene en cuenta el tiempo efectivo de trabajo anual.

Desde la administración autonómica insisten en que con esta medida se consolida “un operativo profesional, estable y activo durante todo el año”, con una clara orientación a la seguridad de las personas y la protección del medio natural.

NUEVA MAQUINARIA PARA LA PREVENCIÓN

En paralelo, el Consejo de Gobierno ha autorizado una subvención de tres millones de euros a Somacyl, la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León, para la adquisición de maquinaria especializada en prevención de incendios.

  • Entre los nuevos equipos destacan:
  • Tractores de 200 caballos con tildozer
  • Astilladoras a toma de fuerza
  • Gradas de discos
  • Desbrozadoras de martillos y cadenas
  • Trituradoras desplazables

Esta inversión se suma a otra reciente de 3,89 millones de euros, también dirigida a la compra de maquinaria y recuperación de zonas quemadas.

UN GIRO ESTRUCTURAL EN LA LUCHA CONTRA EL FUEGO

Con estas decisiones, la Junta refuerza un operativo que en los últimos años ha estado en el centro del debate, especialmente tras los graves incendios sufridos en veranos recientes.

La disponibilidad permanente del personal y el refuerzo del parque de maquinaria permitirán a Castilla y León estar mejor preparada ante futuros retos medioambientales.

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