La carrera por el Rectorado de la Universidad de Valladolid (UVa) ha tomado velocidad de crucero con la presentación oficial de las tres candidaturas que aspiran a dirigir la institución los próximos seis años. Es la primera vez que el mandato será de 72 meses improrrogables, tras la reciente reforma de los Estatutos de la Universidad, lo que obliga a proyectos de largo recorrido.
Un modelo de cercanía a pie de calle
La tercera vía la encabeza Carmen Camarero, quien fue la primera en desgranar sus "Ocho C" bajo el lema 'Crear y Cuidar'. Su propuesta destaca por un modelo participativo y un enfoque humano, prometiendo ser una rectora "a pie de calle" que escuche activamente las demandas de los cuatro campus. Camarero plantea la creación de un oratorio permanente para el bienestar emocional y la estabilización de una plantilla equilibrada, buscando un relevo generacional efectivo que garantice el futuro de la institución.
El desembarco de la Inteligencia Artificial
El catedrático Carlos Alberola ha irrumpido con una apuesta decidida por la gestión tecnológica y la integración de la Inteligencia Artificial en los procesos de enseñanza. Con el lema 'Contigo somos más', el aspirante pretende automatizar procesos administrativos para ganar eficiencia, apoyándose en su dilatada experiencia como vicerrector durante el mandato de Evaristo Abril.
Orgullo de pertenencia y fin de la burocracia
Por su parte, la catedrática Pilar Garcés ha centrado su discurso en la necesidad de recuperar la ilusión y el "sentimiento de colores" dentro de la comunidad universitaria. Su programa prioriza la internacionalización académica y un ataque frontal al "exceso de burocracia" que agota a los docentes. Garcés, que cuenta con experiencia en la Junta de Castilla y León, propone que la UVa deje de ser una estación de paso para el talento y se convierta en un proyecto de vida sólido para los investigadores.
Equipos transversales para cuatro campus
Los tres candidatos han coincidido en la importancia de dar peso específico a las sedes de Palencia, Soria y Segovia, evitando el centralismo vallisoletano. Mientras Alberola ya ha definido carteras como la de Investigación Digital, Garcés se rodea de ex vicerrectores con gran bagaje exterior y Camarero integra a figuras clave del actual equipo de Antonio Largo. La decisión final queda ahora en manos de la comunidad universitaria, que acudirá a las urnas el próximo 28 de abril en una cita electoral que marcará un antes y un después en la educación superior autonómica.