El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha mostrado su firme rechazo al nuevo modelo de financiación autonómica planteado por el Gobierno central. Durante la firma de la Declaración de Zaragoza, en un acto conjunto con otros presidentes autonómicos del Partido Popular, Mañueco lo calificó como un “absoluto disparate” que representa un “chantaje” a cambio del apoyo de los separatistas catalanes al Ejecutivo de Pedro Sánchez.
"UN ULTRAJE PAGADO CON LOS IMPUESTOS DE TODOS"
El dirigente autonómico denunció que esta nueva propuesta “va a pagarla la caja común de todos los españoles”, en beneficio de unas comunidades a las que se intenta contentar para prolongar la estancia de Sánchez “unos meses más en La Moncloa”.
A juicio de Mañueco, esta financiación se realiza “con los impuestos de los hospitales, de los colegios, de las viviendas públicas y de la atención a los mayores” de todas las comunidades. Reclamó que el sistema garantice la equidad y servicios públicos de calidad “vivan donde vivan” los ciudadanos.
DESIGUALDAD TERRITORIAL EN LOS FONDOS
En sus declaraciones, Fernández Mañueco insistió en que el nuevo sistema perjudica directamente a Castilla y León, al ignorar aspectos clave como la despoblación, la dispersión geográfica y el envejecimiento poblacional. Subrayó que esta comunidad representa “casi el 20% del territorio nacional y solo el 5% de la población”, y que, sin embargo, recibiría apenas el 1,29% de los nuevos fondos.
EL PP RECLAMA CONSENSO
Frente al modelo propuesto, Mañueco defendió que el Partido Popular gobierna la mayoría del territorio español, lo que demuestra su capacidad de “diálogo riguroso” y de alcanzar acuerdos. Afirmó que el PP es “el único partido que está pensando en el bien de España” y exigió que el nuevo modelo se negocie “entre todos”, respetando el principio de igualdad.
“El sistema actual es un maltrato a nuestra tierra”, remarcó el presidente, quien reiteró que el Gobierno autonómico no aceptará imposiciones y agotará todas las vías institucionales para defender a Castilla y León.
LA BATALLA POLÍTICA Y JURÍDICA ESTÁ SERVIDA
El bloque de presidentes autonómicos del PP, con el apoyo expreso de Mañueco, ha sellado así una posición común ante un modelo que consideran “excluyente” y basado en acuerdos políticos con partidos nacionalistas. Desde Castilla y León, el mensaje es claro: no permitirán que se financie a costa de sus recursos básicos.
La posibilidad de llevar el asunto al Tribunal Constitucional ya está sobre la mesa, y podría abrir una nueva etapa de conflicto institucional entre el Gobierno central y las comunidades del PP si no se produce una revisión del sistema.