Ni un día tranquilo en el Centro de Menores Zambrana, en Valladolid. Tras las dos agresiones registradas en las primeras semanas de 2026, el Comité de Empresa ha acudido a la Inspección de Trabajo para denunciar a la empresa adjudicataria del servicio, ADIS Meridianos, por una supuesta mala praxis laboral que, según los sindicatos, habría puesto en riesgo la salud de una trabajadora embarazada.
Según ha explicado el delegado sindical de UGT en el centro, Chema González, la empresa obligó a esta empleada, pese a haber comunicado oficialmente su estado de gestación el pasado 9 de diciembre, a realizar funciones de atención directa con los internos ante la falta de personal. “Se ha puesto en peligro la salud de una trabajadora embarazada por no cubrir adecuadamente el servicio”, ha denunciado González.
Tal y como relatan desde el Comité de Empresa, la empleada fue destinada a unidades consideradas de alto riesgo, como la terapéutica, donde se atiende a menores con problemas de salud mental o adicciones, o la unidad de acogida, en la que se encuentran internos recién llegados cuya situación psicológica o sanitaria se desconoce. “Son chicos que acaban de entrar en el centro y no se sabe en qué condiciones vienen”, ha subrayado el representante sindical.
Mala planificación laboral
Además, la trabajadora habría tenido que cubrir descansos en unidades sin personal de referencia. Esto, a juicio de los sindicatos, “incrementa de forma evidente el riesgo ante cualquier posible incidente”. Esta situación, aseguran, ya fue trasladada al Comité de Prevención y Salud, sin que se adoptaran medidas correctoras, lo que supondría un incumplimiento del artículo 49 del Cuarto Convenio Colectivo Estatal de Reforma Juvenil y Protección de Menores.
La denuncia también incluye cambios en las condiciones laborales. Según el representante de UGT, ADIS Meridianos modificó de manera unilateral el cuadrante de la empleada el 24 de diciembre y no respetó las vacaciones que tenía acordadas para los días 1 y 2 de enero de 2026.
Desde el Comité de Empresa alertan de que este tipo de decisiones están “desmotivando a la plantilla” y empujando a muchos profesionales a abandonar su puesto. “Con esta gestión y la precariedad existente, nadie va a querer venir a trabajar al centro Zambrana”, concluyen.