La vicepresidenta de la Junta de Castilla y León, Isabel Blanco, ha ejercido como embajadora de excepción en Madrid durante el 74º Pregón de la Semana Santa de Zamora. En un acto cargado de simbolismo, la consejera de Familia ha subrayado que esta celebración no es solo un evento religioso, sino la máxima expresión de una cultura viva que define la identidad de toda la comunidad autónoma.
Reconocimientos con nombre propio
La cita, organizada por la Casa de Zamora, ha servido para otorgar los prestigiosos Banzos de Oro, donde Isabel Blanco ha destacado la figura de Antonio Pedrero como un referente artístico indispensable. También se ha puesto en valor el papel de la periodista Yanela Clavo y del Colegio Amor de Dios, instituciones que mantienen el pulso de una tradición milenaria que atrae cada año a miles de visitantes a las calles zamoranas.
El motor económico del turismo de interior
Más allá del fervor, la Semana Santa se consolida como un pilar estratégico para el turismo de interior. Según los datos manejados por la Junta, la región alcanzó la cifra de 1,8 millones de pernoctaciones, un indicador de utilidad económica que demuestra que el patrimonio histórico es una inversión rentable. Castilla y León lidera este sector gracias a contar con ocho festividades declaradas de Interés Turístico Internacional.
Un compromiso firme con la difusión
Para finalizar, la vicepresidenta ha reiterado que la administración regional mantendrá su apuesta por la promoción exterior de estos eventos. El trabajo de centros como la Casa de Zamora en Madrid resulta vital para expandir el legado cultural y asegurar que el turismo sostenible siga siendo la punta de lanza del desarrollo en las provincias castellanoleonesas.
Si planeas visitar la Semana Santa de Zamora, recuerda que la ciudad suele alcanzar el 100% de ocupación hotelera semanas antes del inicio. Se recomienda el uso de los parkings disuasorios en la periferia para disfrutar de los desfiles procesionales sin restricciones de tráfico en el casco antiguo.