VOX mueve ficha en Castilla y León. La formación ha deslizado su disposición a facilitar que el Partido Popular asuma la Presidencia de las Cortes en la sesión constitutiva que tendrá lugar el próximo martes 14 de abril. El objetivo principal, según ha confirmado la portavoz del grupo en el Congreso, Pepa Millán, es evitar que el órgano de gobierno de la Cámara recaiga en manos del PSOE.
Un cambio de estrategia
Esta postura supone un giro significativo respecto al anterior pacto de gobierno, cuando VOX ostentó la máxima responsabilidad del Parlamento autonómico a través de Carlos Pollán. En esta ocasión, la formación de Abascal parece dispuesta a dar un paso atrás en la lucha por los cargos institucionales para centrarse en la negociación del Ejecutivo.
Pepa Millán ha insistido en que la prioridad absoluta del partido son "las medidas y no los sillones", subrayando que no tienen interés en cuotas de poder si estas no garantizan el cumplimiento de su programa político. "No vamos a dejar las cámaras en manos del PSOE", ha sentenciado la portavoz, aunque mantiene la cautela sobre el apoyo explícito al candidato 'popular' debido a la falta de "confianza plena" en sus socios.
El foco en el próximo 14 de abril
La Mesa de las Cortes es un órgano clave, ya que su Presidencia se encarga de moderar los debates y marcar los tiempos parlamentarios. La sesión del próximo martes será el primer gran examen para medir el estado de salud de las negociaciones entre PP y VOX, que actualmente avanzan con ritmos distintos en otras comunidades como Aragón o Extremadura.
Pese a que las conversaciones en Castilla y León no avanzan al ritmo deseado, desde VOX aseguran que existe voluntad de acuerdo y esperan cerrar un pacto de gobernabilidad "lo antes posible" para dotar de estabilidad a la región y evitar el bloqueo institucional.