Pero ese chaval de Frumales, en Segovia, tenía suficiente calidad para convertirse en uno de los pilares del equipo de Zorrilla en la década de los Ochenta. Con los pucelanos levantó en el ´84 la Copa de la Liga, el único Trofeo que tienen los blanquivioleta en sus vitrinas. Fue internacional (es la única camiseta que aún guarda) con España y después del Fútbol estuvo en política, llegando a ser alcalde y Diputado. Ahora disfruta de sus nietos sin perder el contacto con el club de su vida, del que no salió como a él le hubiera gustado y como mereció.