Audio: Pasaje de Ida

11/04/2026

El 6 de agosto de 1890, William Kemmler despertó a las 5.00 de la mañana. 

 

Rápidamente, se vistió con un traje, camisa blanca y corbata. Desayunó antes de orar brevemente y de inmediato, alguien entró en la habitación con el fin de afeitarle la parte superior de la cabeza. Eran las 6.38 hs. cuando Kemmler entraba en la sala de ejecución y el Alcaide de la prisión, Charles Durston, lo presentaba a los 17 testigos que poblaban el lugar destinado al público. Kemmler miró la silla que presidía la sala y dijo: “caballeros, les deseo a todos buena suerte. Creo que voy a un buen lugar y estoy listo para partir”.
Los testigos presenciales de la ejecución comentaron que Kemmler se mantuvo sereno. No gritó, no lloró ni se resistió de ninguna manera. Se sentó en la silla, pero el guardia le ordenó que se levantara para que le hicieran un agujero en el traje con el fin de conectar un segundo cable eléctrico. Lo ataron a la silla, le cubrieron el rostro y le colocaron la sujeción metálica en la cabeza descubierta. Kemmler dijo: “Tómenselo con calma y háganlo bien, no tengo prisa”. El verdugo respondió: “Adiós, William” y ordenó que accionaran el interruptor.
El generador cargó con 1000 voltios, lo que se consideraba suficiente para la inconsciencia y provocarle un paro cardíaco. Habían probado la silla anteriormente con un caballo y había funcionado. Durante 17 segundos, la electricidad corrió a través del cuerpo de Kemmler y cuando se cortó la energía le declararon muerto. Sin embargo, los testigos notaron que Kemmler aún respiraba.
Todo eso y más en PASAJE DE IDA RADIO, la memoria musical de la emigración europea hacia América durante la primera mitad del siglo XX.


Programa producción de arijaestudio y VintageMusicFm que presenta y dirige Alberto Arija con el apoyo técnico de Álvaro Calero.