La reconstrucción mamaria ha centrado la conversación con el cirujano Santiago Sanz y Noelia Valdueza, presidenta de ALMOM, quienes han destacado que la cirugía plástica va mucho más allá de la estética y desempeña un papel fundamental en la recuperación de las mujeres que han pasado por un cáncer de mama. El especialista ha explicado que existen dos grandes alternativas para recuperar el pecho: la utilización de prótesis de silicona o la reconstrucción mediante tejidos de la propia paciente. La elección depende de las características de cada caso, los tratamientos recibidos y las condiciones médicas, ya que, por ejemplo, la radioterapia ha podido condicionar la conveniencia de utilizar una técnica u otra.
Noelia Valdueza ha insistido en la importancia de que las mujeres conozcan las posibilidades de reconstrucción y pierdan el miedo a dar ese paso. La presidenta de ALMOM ha reconocido que muchas pacientes han sentido temor ante una nueva intervención quirúrgica, tanto por los posibles resultados como por las complicaciones. Sin embargo, ha animado a las mujeres a informarse y valorar esta opción, ya que recuperar la imagen corporal supone un cambio muy importante a nivel emocional y psicológico. Por su parte, Santiago Sanz ha recordado que la salud no significa únicamente estar libre de enfermedad, sino alcanzar un estado de bienestar físico, mental y social, por lo que la reconstrucción ha aportado beneficios que han trascendido el aspecto estético.
El cirujano también ha detallado las diferencias entre las prótesis y la reconstrucción con tejidos propios. Los implantes ofrecen una intervención generalmente más sencilla, aunque presentan mayores dificultades cuando las pacientes han recibido tratamientos como la radioterapia y han podido ocasionar complicaciones a largo plazo. En cambio, la reconstrucción autóloga permite utilizar tejidos de la propia paciente, con un resultado más natural en cuanto a tacto y adaptación a los cambios corporales. Sanz ha reconocido que esta última técnica requiere intervenciones más largas, una mayor complejidad quirúrgica y equipos especializados. Asimismo, ha subrayado que la información sobre los riesgos, los beneficios y las alternativas disponibles ha resultado fundamental para que cada paciente haya podido tomar una decisión compartida con su equipo médico.
Durante la entrevista, el especialista también ha abordado otras intervenciones relacionadas con el cáncer de mama, como la cirugía oncoplástica, que ha permitido remodelar el pecho después de extirpar una parte del tejido mamario, y el tratamiento quirúrgico del linfedema. Esta complicación, que afecta aproximadamente a entre un 30 % y un 40 % de las pacientes sometidas a una extirpación de ganglios axilares, provoca hinchazón del brazo y dificultades funcionales. Sanz ha explicado que este tratamiento combina rehabilitación, medidas higiénico-dietéticas, presoterapia y prendas de compresión, a las que se ha incorporado la cirugía como una alternativa capaz de aportar beneficios. Además, ha reclamado más especialistas y recursos para reforzar la sanidad pública y atender las necesidades de reconstrucción.
Por otro lado, en la sección Ángulos, Sandra Valdueza ha reflexionado sobre el denominado piloto automático y la tendencia del cerebro a recurrir a las rutinas y a las soluciones más sencillas. Ha explicado que introducir retos y actividades diferentes ha permitido estimular la mente y favorecer la creación de nuevas conexiones neuronales. Para ilustrar esta idea, ha hecho referencia al concepto de ikigai y a la experiencia de los habitantes de Okinawa, donde la actividad mental ha destacado como uno de los hábitos compartidos por muchas personas longevas. De esta manera, ha defendido la importancia de mantener el cerebro activo como parte de una vida más saludable y de un envejecimiento con mayor bienestar.