El Ayuntamiento de Salamanca ha dado luz verde a tres cambios normativos que afectan tanto a la configuración de las viviendas y los aparcamientos como a la instalación de terrazas en la vía pública. Las medidas, aprobadas en el pleno celebrado este jueves, 5 de noviembre, buscan adaptar la regulación municipal a las necesidades actuales y ordenar mejor el uso del espacio urbano.
Cocinas abiertas, menos obligaciones en los baños y espacios para teletrabajar
Una de las modificaciones del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) actualiza las condiciones de las viviendas. La nueva regulación permitirá, por ejemplo, integrar la cocina en el salón en pisos de dos o tres dormitorios y dejará de exigir la instalación de bidé en los cuartos de baño. También contempla espacios destinados a vestidores y despachos para trabajar desde casa.
La reforma incluye cambios en la denominación de los apartamentos y facilita intervenciones en edificios relacionadas con la rehabilitación, la accesibilidad y la eficiencia energética.
El concejal de Fomento, Fernando Carabias, defendió que las formas de habitar han evolucionado y que las viviendas deben responder también a usos laborales. El PSOE, sin embargo, consideró que la actualización se queda corta. Su representante, Álvaro Antolín, reclamó una revisión más profunda del PGOU y criticó que no se haya aceptado su propuesta para regular las viviendas turísticas, que el Consistorio encuadra dentro de los usos terciarios y no residenciales.
Plazas de garaje adaptadas a los coches actuales
El segundo cambio urbanístico se centra en los aparcamientos. La normativa amplía las medidas mínimas de las plazas para adecuarlas al tamaño de los vehículos actuales e incorpora previsiones para puntos de recarga eléctrica y estacionamientos de motos y bicicletas.
También abre la puerta a convertir locales en garajes, aunque establece que, cuando la creación de un vado suponga eliminar plazas de aparcamiento en la calle, estas deberán compensarse dentro del propio inmueble.
Durante la tramitación se ha incorporado parcialmente una alegación de la asociación de constructores AESCON. Esta modificación permitirá conservar un porcentaje mayor de plazas con las dimensiones anteriores y rebajará de cinco a 4,85 metros la anchura exigida para determinados viales interiores.
La propuesta salió adelante únicamente con los votos del PP, mientras que los demás grupos se abstuvieron. Desde Vox, Ignacio Rivas cuestionó que se obligue a construir garajes en determinados edificios por el efecto que, a su juicio, puede tener sobre el coste de la vivienda. Carabias defendió la necesidad de garantizar aparcamientos y señaló que solo 1 de los 35 proyectos de obra nueva tramitados entre 2025 y 2026 no incluían las dimensiones ahora planteadas.
Terrazas más pequeñas y mayor vigilancia en las calles
El pleno aprobó también la nueva ordenanza de terrazas, que pretende liberar superficie para los peatones, mejorar los itinerarios accesibles y facilitar el paso por las calles, especialmente en el casco histórico.
Uno de los cambios más visibles será el tamaño de los veladores: los nuevos modelos podrán ocupar como máximo 1,16 metros cuadrados o un metro cuadrado, frente a los 2,75 o 2,35 metros cuadrados que podían alcanzar los actuales.
La norma establece, además, criterios de objetividad y transparencia cuando varios establecimientos soliciten ocupar un mismo espacio. En el centro histórico se valorarán aspectos como el diseño, los materiales, los colores y el mobiliario para preservar la imagen del entorno monumental.
El Ayuntamiento prevé simplificar los trámites para solicitar las autorizaciones, que tendrán carácter temporal y podrán revocarse por razones de interés público, sin que exista garantía de renovación.
Los establecimientos deberán mantener las terrazas en buenas condiciones y respetar los espacios de paso, los accesos a edificios públicos y las vías de emergencia. La ordenanza contempla asimismo un refuerzo de las inspecciones y de las sanciones frente a ocupaciones irregulares o incumplimientos, además de medidas para proteger el descanso vecinal y el funcionamiento de los servicios públicos.