El Ayuntamiento de Salamanca dará un nuevo paso en la protección del Cerro de San Vicente con la tramitación de su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC). El anuncio coincide con la finalización de las obras del Portillo de San Vicente y de la plataforma superior, dos intervenciones que completan el proceso de recuperación de un espacio considerado clave para conocer los orígenes de la ciudad.
El Alcalde, Carlos García Carbayo, avanzó que el Consistorio ya ha preparado la documentación necesaria para iniciar el procedimiento previsto en la normativa de patrimonio de Castilla y León. La decisión llega tras concluir las actuaciones previstas y después de los hallazgos arqueológicos e investigaciones desarrolladas en los últimos años, que consolidan al cerro como uno de los yacimientos más relevantes de la Primera Edad del Hierro en la Península Ibérica.
La recuperación del Portillo de San Vicente ha permitido restablecer un antiguo itinerario peatonal entre el paseo y el barrio del mismo nombre con el parque arqueológico, además de recuperar un tramo histórico de la Cerca Nueva que permanecía inutilizado desde la Guerra de la Independencia.

Durante la ejecución de las obras aparecieron restos de la cabecera y de varias capillas laterales de la antigua iglesia del convento de San Vicente. Este descubrimiento obligó a modificar el proyecto inicial para garantizar la conservación íntegra de los vestigios, renunciando a parte de las soluciones de accesibilidad previstas.
Para resolver el desnivel existente sin afectar al patrimonio arqueológico, se optó por construir una escalera y reorganizar los recorridos. Los restos mejor conservados permanecen visibles para los visitantes, mientras que los más delicados han sido protegidos bajo una capa de grava y señalizados mediante elementos paisajísticos que permiten interpretar su ubicación original.

Paralelamente, la plataforma superior del cerro ha sido transformada en un espacio abierto destinado al paseo, la divulgación y la investigación. El nuevo diseño combina recorridos arqueológicos con zonas ajardinadas, áreas de descanso, paneles informativos y miradores desde los que se contemplan las catedrales, el río Tormes y buena parte del paisaje urbano de Salamanca.

Las dos actuaciones han supuesto una inversión cercana a los 1,6 millones de euros. En concreto, el acondicionamiento del Portillo ha requerido 587.294 euros, mientras que la adecuación de la plataforma superior ha alcanzado algo más de un millón de euros. Ambos proyectos han sido financiados con fondos europeos Next Generation a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Como siguiente fase de la puesta en valor del enclave, el Ayuntamiento trabaja ya en un proyecto de iluminación artística con un doble objetivo: convertir el cerro en un referente visual desde distintos accesos a la ciudad y realzar, durante la noche, tanto el recorrido arqueológico como el Museo del Cerro de San Vicente. La iniciativa pretende reforzar el atractivo cultural y turístico de uno de los espacios con mayor valor histórico de Salamanca.