En una apuesta decisiva por la transformación ambiental y la mitigación de las altas temperaturas urbanas, el Ayuntamiento de Salamanca acaba de poner en marcha un plan integral para incorporar 30.000 nuevos árboles a la trama urbana y los bosques del municipio.
La intervención, enmarcada en el Plan Especial de Protección de Infraestructura Verde y el programa transversal Savia Red Verde, busca afianzar la resiliencia de la ciudad frente a la crisis climática mediante la infiltración de la naturaleza en el día a día de la ciudadanía.

Las primeras actuaciones ya se aprecian sobre el terreno a través de los compromisos adquiridos en las obras de urbanización en curso y los pliegos de las empresas adjudicatarias de la conservación de parques. De forma paralela, el Gobierno local ha sacado a concurso público un contrato de suministro vegetal por un importe base de 148.396,56 euros.
Estos nuevos ejemplares se repartirán estratégicamente entre calles, plazas, bulevares y zonas de mayor valor medioambiental, reforzando proyectos de renaturalización que cuentan con financiación comunitaria a través de programas como EDUSI Tormes+ o LIFE Vía de la Plata.

Un despliegue que abarca desde los polígonos hasta el patrimonio histórico
La repoblación no se concentrará en un único punto, sino que traza un mapa radial por la ciudad. Entre las zonas de actuación destacan trazados periféricos y forestales como el margen del Arroyo del Zurguén, la vía verde del Cordel de Miranda hasta el límite con Arapiles, el Baldío o el entorno industrial de El Montalvo II en el lindero con Carbajosa.
A estas áreas se añaden puntos neurálgicos e históricos como el Cerro de San Vicente, las inmediaciones del Palacio de Congresos o plazas como Santa Cecilia y la nueva área pública de Vistahermosa. Los corredores verdes de Huerta Otea y El Marín, la Ciudad Deportiva de La Aldehuela, la masa forestal del Teso de la Feria y grandes parques de barrio como Würzburg, Chinchibarra, Miguel Delibes, Elio Antonio de Nebrija o los Huertos Urbanos experimentarán asimismo un notable incremento de vegetación.

Radiografía del mapa verde salmantino
| Ámbito de gestión | Masa arbórea previa | Masa arbórea prevista |
|---|---|---|
| Zonas verdes municipales (2,9 millones de m2) | 127.000 árboles | 157.000 árboles |
| Otras competencias e iniciativas (CHD, Universidad, privados) | ~43.000 árboles | ~43.000 árboles |
| Total en el término municipal | ~170.000 árboles | > 200.000 árboles |
Una vez concluido del proceso de plantación, el término municipal de Salamanca superará la barrera de los 200.000 ejemplares, lo que supondrá una media superior a un árbol por habitante.

Variedad botánica frente a la amenaza de plagas
El criterio técnico para esta gran repoblación rehúsa el modelo de monocultivo, propenso a sufrir epidemias fulminantes como la que provocó la destrucción de la olmeda por la grafiosis. En su lugar, el Consistorio ha seleccionado un catálogo diverso compuesto fundamentalmente por especies autóctonas y de alta capacidad funcional.

Especies de sombra y porte: Robes, encinas, alcornoques, tilos, fresnos, pinos, carpes y alisos.
Frutales y ornamentales: Cerezos, manzanos, almendros, nogales, higueras y moreras.
Arbustivas y forestales: Enebros, majuelos, avellanos, endrinos y almeces.
Una combinación vegetal con la que se persigue un triple objetivo: absorber dióxido de carbono como sumidero urbano, garantizar la variación cromática con el transcurso de las estaciones lo que mejora el confort visual y atraer fauna benefactora.
En este sentido la presencia de floraciones escalonadas potenciará la aparición de insectos polinizadores que controlan plagas naturales como el pulgón, mientras que la producción de frutos servirá de alimento a aves urbanas como jilgueros, mirlos o gorriones.