El Ayuntamiento de Salamanca ha puesto en marcha la revisión de las reglas que regulan las terrazas de hostelería. La Comisión de Policía, Tráfico y Transportes ha comenzado este miércoles a estudiar una modificación que busca compatibilizar la actividad de bares y restaurantes con una mayor disponibilidad de espacio para quienes se desplazan a pie.
La iniciativa no supondrá crear una normativa desde cero, de hecho el Consistorio pretende reunir en un único texto las dos ordenanzas vigentes hasta la fecha: una de aplicación general y otra específica para el casco histórico, incorporando ajustes para responder a las distintas características de los espacios urbanos de la ciudad.
Uno de los cambios destacados será la posibilidad de utilizar veladores de menor tamaño, con una ocupación de 1 o 1,16 metros cuadrados, frente a los 2,35 y 2,75 metros cuadrados de los modelos actualmente autorizados. La reducción permitirá liberar superficie en las calles y facilitar el tránsito peatonal.

Nuevas normal para distribuir el espacio
La propuesta también revisará cómo se asigna el espacio disponible cuando varios establecimientos solicitan instalar sus terrazas en una misma zona. En esos casos, el reparto deberá ajustarse a criterios de objetividad, igualdad y transparencia, especialmente cuando la superficie pública no sea suficiente para atender todas las peticiones.
El Ayuntamiento plantea, además, agilizar los procedimientos para conceder y transmitir las autorizaciones. Se mantendrán las dos temporadas de explotación de las terrazas y seguirá siendo obligatorio garantizar unas condiciones adecuadas de limpieza, salubridad y seguridad.
Las licencias tendrán carácter temporal y estarán sujetas a las condiciones fijadas por el Consistorio. Podrán revocarse cuando concurran las circunstancias previstas por la normativa y por motivos de interés público debidamente justificados. Su concesión tampoco garantizará que en el futuro se mantengan la misma ubicación, superficie, horario o mobiliario.

Protección del casco histórico y accesibilidad
La regulación tendrá en cuenta las particularidades de los espacios con especial valor histórico, cultural, patrimonial, turístico o comercial. En estos lugares podrán aplicarse condiciones específicas sobre la delimitación de las terrazas y las características de sus mesas, sillas y otros elementos, incluidos el diseño, los materiales, los colores y la publicidad.
El texto busca que las instalaciones hosteleras convivan con el paso de los viandantes, el acceso a los comercios y la visibilidad de sus escaparates. Para ello, contempla la protección de los recorridos peatonales accesibles, las entradas a edificios y servicios, las vías de emergencia y la movilidad en calles con plataforma única.
Las condiciones de colocación y retirada del mobiliario deberán respetar también los requisitos de accesibilidad universal, así como la conservación de los elementos urbanos y ambientales.

Inspecciones y sanciones para garantizar el cumplimiento
La futura ordenanza incluirá herramientas de inspección, medidas para recuperar la legalidad y un régimen sancionador destinado a evitar ocupaciones no autorizadas o incompatibles con el interés general.
El objetivo es establecer un marco común que aporte claridad y seguridad jurídica tanto a los establecimientos como a la ciudadanía, con obligaciones limitadas a lo necesario para proteger el espacio público, la convivencia, el descanso vecinal, el patrimonio y el funcionamiento de los servicios municipales.
El nuevo texto continuará debatiéndose en próximas sesiones de la comisión. También prevé un régimen transitorio para ordenar el paso de la normativa actual a la futura regulación, con la intención de adaptar las reglas a la realidad de las calles sin perder seguridad jurídica.