
Los incendios han arrasado más de 20.000 castaños en El Bierzo. Es el principal objeto de debate que se trató esta mañana en la reunión de la Mesa del Castaño, en la que se buscaron posibles alternativas para paliar los efectos que ha causado el fuego en estos árboles milenarios.
Más de 1.300 hectáreas de castaños quedaron carbonizadas en El Bierzo. Es el resultado de los más de 15 días de incendios que asediaron la comarca. El municipio más perjudicado es el de Oencia.
Pablo Linares, director de la Mesa del Castaño, afirmó que se trata de una primera toma de contactos: "A partir de aquí habrá más reuniones, habrá más trabajo hasta que saquemos una línea definitiva sobre las que trabajar. Hay que esperar a que acaben los incendios que todavía hay activos y ver hasta dónde llegó. Nosotros queremos tener la idea del alcalde que está en el municipio”.
Los sotos de castaños se han quedado reducidos a cenizas, castaños centenarios e incluso milenarios que podrían tardar años en volver a replantar. La castaña es un fruto que se cosecha en otoño y concretamente en El Bierzo son conocidas por su gran tamaño y su piel oscura. Muchas familias sufrirán ahora los efectos de estas pérdidas.