El sector de producción láctea no atraviesa su mejor momento. En los últimos cinco años, Castilla y León pasó de tener algo más de 1.000 explotaciones a unas 580, un descenso cercano al 50 por ciento. La tendencia nacional también es negativa, con una disminución anual media de entre el 7 y el 9 por ciento en el número de granjas.
La situación se volvió especialmente complicada en los últimos meses, cuando la rebaja aplicada por la industria se sumó a un notable incremento de los gastos de producción. Los últimos contratos, suscritos hace cuatro meses, redujeron en 7 céntimos el importe abonado por cada litro, mientras el gasóleo agrícola y los forrajes se encarecieron por el impacto de la sequía.
Los ganaderos piden recuperar margen
Los productores reclaman ahora una mejora de las condiciones de compra. Actualmente, la industria adquiere el litro de leche por unos 47 céntimos, una cantidad que, según la Unión de Campesinos de Castilla y León, no permite cubrir adecuadamente los gastos de las explotaciones.
El responsable del sector vacuno de leche de UCCL, David Alonso, advirtió de la situación de “ahogamiento” que atraviesan muchos ganaderos y reclamó que la próxima firma de contratos, prevista entre septiembre y octubre, permita recuperar parte del margen perdido. La organización denunció además que los costes siguen al alza, mientras la cantidad percibida por los productores mantiene una tendencia descendente.
Solo en lo que va de año, cerca de una veintena de explotaciones de Castilla y León cerraron, según los datos trasladados por el sector. La UCCL también señaló que en junio entregaron leche 8.513 ganaderos de vacuno en España, casi un 6 por ciento menos que un año antes.
Sequía y forrajes, otro problema más
La sequía agravó durante los últimos meses las dificultades de las explotaciones, al reducir la disponibilidad de forrajes necesarios para alimentar al ganado como consecuencia de la sequía. Alonso espera cierto alivio con la llegada de más producto, aunque recuerda que estos suministros también aumentaron su valor.
A ello se suma el encarecimiento del gasóleo, que según UCCL se situó en agosto un 40 por ciento por encima de los niveles de enero, mientras que los forrajes y la paja llegaron a registrar incrementos de hasta el 35 por ciento en determinados territorios.
Un sector estratégico para Castilla y León
El vacuno de leche mantiene además un carácter estratégico para el campo de Castilla y León y para el abastecimiento nacional, ya que España es deficitaria en producción de leche.
Desde el sector recuerdan también que los lácteos líquidos presentan dificultades para importarse desde países lejanos por las limitaciones que plantea su transporte, lo que refuerza la importancia de mantener una producción propia y garantizar la continuidad de las explotaciones.