Es innegable que las terrazas ganaron protagonismo en Valladolid tras la pandemia de coronavirus. El auge del ocio al aire libre y las flexibilizaciones aprobadas durante el COVID transformaron la imagen de muchos espacios públicos, especialmente en la Plaza Mayor. Seis años después, el Ayuntamiento considera que ha llegado el momento de poner orden a un modelo que, aunque consolidado, también ha generado problemas de ocupación, movilidad y convivencia vecinal.
Por esto, la nueva regulación se aplicará inicialmente solo en la Plaza Mayor y su entorno, al tratarse de uno de los puntos más sensibles y representativos de la ciudad, además de escenario habitual de grandes eventos.
Mejorar la convivencia
El nuevo plan de ordenación ha sido elaborado tras varios meses de trabajo técnico y reuniones con hosteleros, vecinos y responsables municipales. El concejal de Tráfico y Movilidad, Alberto Gutiérrez Alberca, defendió que el objetivo no es únicamente reorganizar terrazas, sino mejorar la calidad urbana de todo el entorno.
En ese sentido, explicó que el proyecto también aborda otros aspectos visuales y estéticos como el cableado, la iluminación, las fachadas o los elementos publicitarios. “La Plaza Mayor no puede convertirse en un almacén permanente de mesas, sillas y elementos auxiliares”, aseguró durante la presentación del documento.
Novedades
Entre las principales novedades destaca la eliminación de mamparas y cerramientos entre terrazas, así como la prohibición de ocupar los soportales con mesas, sillas o elementos auxiliares. Además, el mobiliario deberá seguir unos criterios unificados de diseño, materiales y colores para evitar la imagen heterogénea actual.
También desaparecerán determinados soportes publicitarios y materiales plásticos. Otra de las claves será la limitación de superficie: las terrazas no podrán superar el 15% del espacio disponible en la Plaza Mayor y su distribución dependerá de las dimensiones interiores de cada local. El Ayuntamiento delimitará además cada módulo autorizado, equivalente a una mesa y cuatro sillas.
La arquitecta Yolanda Domínguez ha insistido en que, para la elaboración de este documento, se ha priorizado la convivencia entre vecinos y hosteleros, teniendo en cuenta que es un sector de gran peso económico para la ciudad.
Valoración hosteleros
Desde el sector hostelero, el presidente de la Asociación Provincial de Hostelería, Jaime Fernández, respaldó la necesidad de ordenar las terrazas tras el crecimiento experimentado durante los últimos años.
No obstante, pidió “cierta flexibilidad” en algunos aspectos de la aplicación práctica de la normativa para compatibilizar la actividad económica con la vida social y turística que genera la hostelería en el centro de la ciudad.
Los vecinos, satisfechos
Por parte de los vecinos, la propuesta ha sido recibida de forma positiva. El presidente de la Asociación Vecinal de la Zona Centro, Juan Fernández, celebró el consenso alcanzado y reclamó que las nuevas normas se hagan cumplir para garantizar una convivencia “equilibrada y sostenible” entre residentes y actividad hostelera.
La aplicación no será inmediata
La ordenanza permanecerá ahora un mes en exposición pública para que vecinos, hosteleros y colectivos puedan presentar alegaciones antes de su aprobación definitiva. El Ayuntamiento calcula que las medidas podrían comenzar a aplicarse dentro de aproximadamente dos meses.
En caso de incumplimiento, las sanciones podrán llegar hasta la retirada de la autorización de terraza.