Tordesillas volvió a vivir este martes su tradicional Toro de la Vega, un festejo que congregó a algo más de 25.000 personas y que se desarrolló de forma rápida y sin incidentes reseñables, según las fuentes municipales.
El astado 'Campanito', de la ganadería Álvaro Núñez y con 585 kilos de peso, protagonizó un veloz recorrido urbano antes de adentrarse en la zona de la Vega.
'Campanito', protagonista del festejo
La suelta se produjo puntualmente a las 11.00 horas, después del toque de reloj suelto y las bombas de mortero que dieron la señal para el inicio del festejo. 'Campanito', un ejemplar marcado con el número 37, guarismo uno y pelo castaño, bajó con rapidez por el tramo empedrado de San Antolín, donde los corredores trataron de realizar sus primeros lances.
El astado dejó atrás el puente y la rotonda para encarar la recta hacia la Vega, donde los más de 300 caballistas participantes cobraron protagonismo. Ya en el campo, 'Campanito' se internó junto a los terrenos de Valdegalindo y permaneció en esta zona pinariega hasta alrededor del mediodía, cuando se procedió a sedarlo y se dio por concluido el festejo.
El único percance registrado durante el desarrollo del evento se produjo en la Vega, cuando el toro corneó a uno de los caballos. Cruz Roja atendió además a tres personas durante el festejo, mientras que durante el desenjaule de la noche anterior atendió a otra, que tuvo que ser trasladada al centro de salud.
Un dispositivo de seguridad más reducido
El alcalde de Tordesillas, Miguel Ángel Oliveira, realizó una valoración positiva de la jornada y destacó la apuesta municipal por ganaderías de renombre. En su opinión, la calidad del astado de Álvaro Núñez contribuyó a la elevada afluencia de público.
Por su parte, el subdelegado del Gobierno, Jacinto Canales, supervisó el dispositivo de seguridad y destacó también la tranquilidad de la jornada.
Según explicó, este año el despliegue se redujo respecto a ediciones anteriores y no fue necesaria la participación de los GRS, ya que el operativo se cubrió con unidades propias de la Guardia Civil, a las que se sumaron la unidad canina, un escuadrón de Caballería procedente de Valdemoro, la Agrupación de Tráfico y drones.
El festejo concluyó sin heridos entre los asistentes y con una afluencia superior a la registrada en años anteriores.