Imagen: Archivo: Movilización frente a la entrada del Centro de Reeducación de Menores Zambrana ubicado en Valladolid
Archivo: Movilización frente a la entrada del Centro de Reeducación de Menores Zambrana ubicado en Valladolid

El Centro de menores Zambrana ha vuelto a convertirse en el escenario de otro episodio de violencia que pone de manifiesto la crisis interna que atraviesa. Lo que comenzó como una disputa entre internos por un trozo de pan terminó derivando en una batalla campal en la que los jóvenes atacaron directamente al personal encargados de la custodia. El resultado de este nuevo altercado se saldó con dos vigilantes de seguridad hospitalizados, ambos recién incorporados a la plantilla del recinto.

Falta de personal y amagos de motín en Valladolid

Este incidente no representa un hecho aislado dentro de las instalaciones situadas en Castilla y León. Según denuncian los propios profesionales del centro, durante este mismo mes se han registrado hasta dos amagos de motín que no han salido a la luz pública. La escasez de plantilla y la dispersión del personal en múltiples unidades abiertas imposibilitan aplicar los protocolos educativos y de contención necesarios para garantizar el control.

La impunidad de las drogas y el perfil de los internos

Uno de los problemas más críticos denunciados por el equipo es la entrada ininterrumpida de sustancias estupefacientes a través de las visitas. Los trabajadores señalan la imposibilidad legal de realizar registros integrales de forma inmediata sin autorización judicial previa, lo que provoca que muchos menores consuman abiertamente o sufran cuadros severos de síndrome de abstinencia. Esta situación genera un clima permanente de tensión que deriva en agresiones constantes hacia el personal de la instalación.

Un ambiente laboral insostenible a 40 grados

A la falta de autoridad y al desgaste psicológico se suman unas condiciones de trabajo extremadamente precarias dentro de las dependencias. La plantilla denuncia que soporta temperaturas extremas que alcanzan los 40 grados en los despachos debido a averías en los sistemas de climatización no reparadas. Este contexto ha provocado un incremento de las bajas psicológicas y la renuncia de profesionales vocacionales que abandonan el sector sociosanitario ante la absoluta sensación de indefensión.

Exigencias inmediatas a la Junta de Castilla y León

Ante la gravedad de los hechos, los representantes de los trabajadores exigirán una reunión urgente con la Consejería de Familia para abordar la saturación del recinto. Entre las medidas reclamadas con carácter de urgencia figuran la aceleración de los traslados a prisión para los internos que ya han alcanzado la mayoría de edad, el respaldo jurídico institucional frente a las agresiones y un incremento real de las sanciones disciplinares para frenar la impunidad en el centro.

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