El portavoz del Gobierno de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, ha confirmado que la economía autonómica mantiene un ritmo firme de expansión autonómica durante el segundo trimestre de 2026, situándose holgadamente por encima de la media de España y triplicando el avance registrado en la zona euro. Este incremento de la actividad productiva supera la estimación inicial fijada por la Consejería de Economía y Hacienda dentro de los presupuestos generales de la comunidad, garantizando una solidez financiera óptima a pesar del entorno volátil internacional y del comportamiento desigual experimentado en determinados ámbitos del entorno rural.
Motores de la industria y el consumo
Los ciudadanos de las nueve provincias castellanas y leonesas perciben la solidez del mercado laboral gracias al empuje sostenido del sector servicios, acompañado por el excelente rendimiento de la industria manufacturera y la construcción autonómica. A esta dinámica se suma una inversión empresarial en equipamiento y maquinaria que demuestra la confianza del tejido corporativo, unido a un consumo familiar que resiste con fuerza. Estas variables han ejercido de escudo térmico compensatorio frente a las perturbaciones exteriores y al repunte temporal registrado en las importaciones comerciales, garantizando la estabilidad operativa del entorno económico.

El varapalo del sector primario
El único freno severo a este escenario positivo lo ha encajado el sector agrario, cuya producción agrícola se ha desplomado debido a la persistente falta de lluvias registrada durante el mes de mayo, tras venirse de un ejercicio 2025 extraordinario. Las explotaciones ganaderas y cerealistas han tenido que asumir elevados costes de producción por el encarecimiento persistente de los carburantes agrícolas y los fertilizantes básicos, sin margen para trasladar esos incrementos a las cotizaciones finales de venta. Fuentes oficiales aclaran que, de no ser por este bache coyuntural en el campo, el PIB autonómico habría anotado un avance cercano a medio punto porcentual adicional en el cómputo global del trimestre.
Indicadores Clave
- Ritmo interanual: El crecimiento de Castilla y León se situó en el 2,9%, superando la media de la Unión Europea (1,2%) y marcando distancia con la zona euro.
- Empuje industrial: La inversión en bienes de equipo escaló un 11,6%, consolidando la confianza del tejido empresarial castellano y leonés.
- Consumo familiar: El gasto de los hogares creció un 2,1%, condicionado por el impacto directo de la inflación acumulada en los precios finales.
- Comercio exterior: Las exportaciones regionales subieron un 4,5%, pero el saldo exterior restó seis décimas al PIB debido al incremento del 4,9% en las importaciones.
- Previsiones autonómicas: La Junta de Castilla y León revisará al alza las estimaciones de 2026 y 2027 tras completar un primer semestre por encima del objetivo oficial.