"Dar de comer tiene que dar para vivir". Bajo este lema, agricultores y ganaderos de Castilla y León llevarán sus reivindicaciones a Madrid el próximo 28 de octubre en una manifestación convocada por ASAJA, UCCL y COAG, que prevén una movilización "masiva" para reclamar rentabilidad y futuro para el campo. Las organizaciones denuncian el desánimo del sector ante la sementera más cara de la historia, con costes de producción de entre 900 y 1.000 euros por hectárea de secano, el encarecimiento del combustible y los fertilizantes y los bajos precios del cereal.
La protesta partirá de la Puerta de Alcalá y recorrerá las calles de la capital hasta la sede del Ministerio de Agricultura. Será la quinta movilización impulsada este año por las organizaciones agrarias de la Comunidad, que advierten de que la situación está llevando a muchos productores a reducir la superficie sembrada o a sustituir el cereal por cultivos menos costosos.
Más de 300 millones en pérdidas
El presidente de ASAJA en Castilla y León, Donaciano Dujo, cifró en más de 300 millones de euros las pérdidas del sector durante este año y alertó de que la superficie de cereal podría caer por debajo de los 1,2 millones de hectáreas, frente a los dos millones que históricamente se sembraban en la Comunidad.
La organización reclama un plan de choque que compense el aumento de los costes y reprocha a la Junta que no haya atendido su petición de habilitar una partida extraordinaria de 150 millones de euros para agricultores y ganaderos. Dujo avanzó, además, que las movilizaciones continuarán una vez concluido el periodo electoral si no se producen cambios.
Menos burocracia y competencia justa
Las reivindicaciones de ASAJA, UCCL y COAG se articulan en torno a cinco ejes: un plan urgente frente al encarecimiento de los costes, el rechazo a los recortes de la Política Agraria Común (PAC), el cumplimiento efectivo de la Ley de la Cadena Alimentaria, la lucha contra la competencia desleal y la reducción de la burocracia.
El coordinador regional de UCCL, Jesús Manuel González Palacín, pidió coherencia a las administraciones europeas y reclamó controles para impedir la entrada de productos procedentes de terceros países que utilizan sustancias prohibidas en la Unión Europea o no cumplen las mismas exigencias sanitarias y medioambientales que los productores comunitarios.
Por su parte, el coordinador general de COAG en Castilla y León, Lorenzo Rivera, defendió que la convocatoria electoral no puede servir de excusa para que el Gobierno central permanezca inmóvil y sostuvo que los problemas del campo requieren cambios normativos. Las tres organizaciones apelan a la unidad del sector para exigir condiciones justas de producción y garantías de futuro para las explotaciones agrarias y ganaderas.