La llegada del mundial de fútbol genera un escenario de luces y sombras para la hostelería de nuestra comunidad. Jaime Fernández, presidente de la Confederación de Hostelería y Turismo de Castilla y León (HOSTURCYL), ha analizado las consecuencias financieras de la Copa Mundial de la FIFA 2026, confirmando que la presencia de la selección española supone siempre un incentivo comercial de primer orden para todos los establecimientos de la comunidad autónoma.
El fenómeno del tardeo como salvavidas
Las citas clave del combinado nacional de Luis de la Fuente se han fijado en un tramo horario óptimo, concretamente en torno a las seis de la tarde, lo que potenciará directamente el consumo en locales de ocio. Esta circunstancia facilita que los clientes prolonguen sus jornadas de ocio mediante la conocida fórmula del almuerzo tardío y las consumiciones vespertinas, amortiguando de forma notable los gastos fijos mensuales que arrastran las pequeñas y medianas empresas de hostelería.
El peligro de los horarios nocturnos
La cruz de la moneda reside en los encuentros programados en franjas intempestivas, ya que los partidos celebrados de madrugada limitan la afluencia exclusivamente al ocio nocturno regulado. El portavoz sectorial advierte de que el resto de locales permanecerán cerrados y anticipa un curioso efecto secundario matutino en las empresas de la comunidad debido a la falta de descanso generalizada de los aficionados más fieles.
La comparativa fiscal con otros países
A diferencia de medidas extremas adoptadas en el extranjero, como la exención temporal del impuesto a la cerveza decretada por algunos mandatarios internacionales, el entorno empresarial español no prevé facilidades tributarias semejantes. Los empresarios locales lamentan la ausencia de incentivos públicos y recuerdan el elevado coste que implica emitir los contenidos deportivos oficiales en abierto para poder dinamizar el ambiente de sus negocios.