La consejera de Agricultura, María González Corral, ha manifestado su apoyo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, aunque lo ha condicionado al cumplimiento estricto del principio de reciprocidad y a la garantía de que los productos importados cumplan los mismos requisitos que se exigen a los agricultores, ganaderos y a la industria agroalimentaria de Castilla y León.
La responsable autonómica ha señalado que se desconoce la letra pequeña, una situación que llevó a varios consejeros de distintas comunidades autónomas a solicitar al ministro de Agricultura, Luis Planas, una reunión específica y monográfica para valorar el alcance del pacto y conocer de primera mano las condiciones negociadas.
González Corral ha considerado que un acuerdo de estas características, con un mercado potencial de alrededor de 700 millones de habitantes, es "positivo" para la empresa agroalimentaria y para el sector primario de Castilla y León. Aun así, ha insistido en que este beneficio solo será posible si se garantiza una competencia en igualdad de condiciones.
Corral ha recordado que la Junta dejó clara su postura en la declaración institucional sobre la PAC Post-2027, firmada junto a las organizaciones profesionales agrarias, cooperativas, industria agroalimentaria y regantes, donde uno de los puntos clave es precisamente la exigencia de reciprocidad en las condiciones de producción. La consejera ha recalcado la necesidad de analizar las posibles cláusulas de salvaguardia incluidas en el acuerdo para comprobar si son suficientes para proteger a los productos más sensibles del campo de la comunidad y en qué términos se aplicarían.
Finalmente, la consejera confía en que en los próximos días se puedan conocer más detalles del acuerdo y se convoque una conferencia sectorial con el resto de las comunidades autónomas para que el Ministerio explique el contenido del pacto.