La Ribera del Duero y el sector enogastronómico de Valladolid viven momentos de dolor y consternación tras el fallecimiento de Iván Sanz, director general de la bodega Dehesa de los Canónigos, de su mujer, Irene Garijo, y de dos de sus tres hijos, de 17 y 14 años, en un accidente de tráfico ocurrido este domingo en la A-67, a la altura de Herrera de Pisuerga (Palencia).
La única superviviente de la familia es la hija menor, Carlota, de 9 años, que permanece ingresada en el Hospital de Burgos - referente en cirugía pediátrica en Castilla y León-, donde fue intervenida de urgencia y evoluciona estable dentro de la gravedad.
El siniestro
El siniestro se produjo sobre las 16.20 horas, cuando el turismo en el que viajaba la familia se salió de la vía y dio varias vueltas de campana. La principal hipótesis que manejan los investigadores apunta a una posible somnolencia del conductor, aunque las causas del accidente continúan bajo investigación.
Luto en la Ribera
La noticia provocó un profundo impacto en el mundo del vino y de la hostelería. El presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero, Enrique Pascual, trasladó el pesar de todo el sector y destacó la calidad humana, la cercanía y la profesionalidad de la familia Sanz-Garijo, muy vinculada al desarrollo de una de las bodegas más emblemáticas de la denominación.
Los hosteleros también se solidarizan
En la misma línea, el presidente de la Asociación Provincial de Hostelería de Valladolid, Jaime Fernández, lamentó la pérdida y puso en valor el trato cercano y el trabajo desarrollado por Iván Sanz.
Tanto el Consejo Regulador como la organización empresarial reconocieron que, por el momento, no se plantean ningún acto de homenaje, aunque no descartan impulsarlo más adelante, cuando el impacto de la tragedia sea menor.
La despedida
Según confirmó la propia bodega, el velatorio se celebrará este lunes a las 17.00 horas en el cementerio de Las Contiendas de Valladolid. El funeral tendrá lugar el miércoles a las 11.00 horas en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid.
La muerte de Iván Sanz llega, además, pocos meses después del fallecimiento de su padre, Luis Sanz, fundador de Dehesa de los Canónigos. Bajo la dirección de Iván Sanz, la bodega mantuvo el carácter familiar que siempre distinguió al proyecto vitivinícola y reforzó su prestigio dentro y fuera de la Ribera del Duero.