La Unión de Empresas Siderúrgicas (UNESID) ha trasladado al Gobierno y a la Comisión Europea su preocupación ante los últimos borradores del Industrial Accelerator Act, que podrían dejar fuera al acero de la denominada “preferencia europea” en la contratación pública.
Así lo ha explicado Carola Hermoso, directora general de la patronal siderúrgica, quien ha señalado que, aunque el texto definitivo aún no se ha publicado, las versiones filtradas indican que “parece ser que el acero ha sido excluido en cuanto a lo que denominan ellos la preferencia europea”.
Esta preferencia busca que en las compras e inversiones públicas financiadas con fondos europeos se garantice un porcentaje de producto con origen en la Unión Europea. Sin embargo, según Hermoso, “en los últimos borradores, el acero no está incluido en esa preferencia europea”.
Una señal clave para la inversión
Desde UNESID consideran que esta exclusión sería especialmente preocupante en el actual contexto internacional. “Es muy importante promover la compra de producto europeo para asegurar esa demanda y que la compra pública haga un efecto tractor”, ha subrayado.
La directora general recuerda que el sector atraviesa un momento decisivo, con inversiones millonarias destinadas a la descarbonización. “Hablamos de miles de millones de euros”, explica, en un proceso que busca reducir el impacto de una industria responsable de aproximadamente el 7% de las emisiones globales.
En este sentido, advierte de que incluir al acero en la preferencia europea enviaría “una señal muy positiva para avanzar en las inversiones que son necesarias para la descarbonización” y ofrecería estabilidad a los inversores.
Competencia internacional y aranceles
El sector también se enfrenta a un entorno comercial complejo. Hermoso ha recordado que Estados Unidos ha elevado al 50% los aranceles al acero europeo bajo la denominada sección 232, una medida que ha provocado, según sus cálculos, pérdidas de cerca de 40 millones de euros en exportaciones españolas desde junio de 2025.
Además, advierte del riesgo de desvío de comercio hacia Europa si terceros países redirigen al mercado comunitario sus exportaciones tras el cierre del mercado estadounidense.
Defensa comercial y competitividad
Ante este escenario, UNESID reclama reforzar los instrumentos de defensa comercial europeos y acelerar la aprobación del nuevo mecanismo que se negocia en el llamado trílogo entre Comisión, Consejo y Parlamento Europeo.
El acero es clave para sectores como automoción, defensa, infraestructuras o energías renovables. “Es fundamental para la autonomía estratégica y la seguridad económica de Europa”, ha insistido.
En España, la siderurgia agrupa a 46 empresas, emplea directa e indirectamente a unas 60.000 personas y factura en torno a 15.000 millones de euros. Aunque la economía española ha crecido, la producción siderúrgica sigue por debajo de niveles prepandemia y bajo fuerte presión importadora.
Optimismo moderado ante el texto definitivo
UNESID ha trasladado sus reivindicaciones a los ministerios de Industria y Economía, que —según Hermoso— se han mostrado “alineados” con la petición del sector. También otros países como Francia, Italia o Alemania estarían defendiendo la inclusión del acero en el texto.
El sector espera ahora que la Comisión Europea reconsidere el borrador y que el texto final del Industrial Accelerator Act incorpore explícitamente al acero dentro de la preferencia europea.