La oposición a las plantas de biogás sigue creciendo en la provincia de Valladolid, un territorio que concentra cerca de una cuarta parte de los proyectos de este tipo que continúan en tramitación en Castilla y León. Plataformas vecinales y ayuntamientos intesifican cada vez más su movilización en distintos puntos del territorio al considerar que algunas de estas infraestructuras están sobredimensionadas, se sitúan demasiado cerca de los núcleos habitados o pueden generar problemas ambientales y de tráfico.
Pedrajas de San Esteban
En Pedrajas de San Esteban, los ayuntamientos de Pedrajas, Megeces y Alcazarén presentaron alegaciones contra una macroplanta que prevé tratar unas 150.000 toneladas de residuos al año. Los tres consistorios consideran que esa capacidad supera ampliamente los residuos que se generan en la comarca y respaldan así las reivindicaciones vecinales. En total, distintas entidades registraron más de un millar de alegaciones durante el periodo de información pública.
El alcalde de Pedrajas, Alfonso Romo, explicó a esRadio que el Ayuntamiento decidió sumarse a esas alegaciones porque entiende que el proyecto está sobredimensionado para la zona.
Además, advirtió de las posibles molestias derivadas del aumento del tráfico pesado, los olores y los problemas de seguridad vial que podría ocasionar la instalación. Tras concluir el periodo de alegaciones, la empresa deberá responder a las objeciones planteadas, mientras el proyecto continúa pendiente de obtener una declaración de impacto ambiental favorable por parte de la Junta.
Al rechazo institucional se sumó también la movilización ciudadana. La asociación Pedrajas Viva, reúne a cientos de socios con el objetivo de coordinar la oposición vecinal. El colectivo sostiene que la planta, promovida por Biofertilizantes CH4 y ubicada a unos 2,5 kilómetros del municipio, podría afectar al entorno natural, la calidad de vida y los acuíferos de la zona.
Herrera de Duero
La contestación social también se mantiene en Herrera de Duero. Allí, la plataforma vecinal anunció que recurrirá ante el Tribunal Superior de Justicia la declaración de impacto ambiental favorable de la planta prevista junto a la Granja Conchita, una iniciativa que cuenta además con el respaldo de ayuntamientos como La Cistérniga, Laguna de Duero y Tudela de Duero.
Su portavoz, Francisco Baz, insistió en que el colectivo no rechaza la existencia de una planta de biogás, sino el diseño y la ubicación elegidos, por su proximidad a viviendas y al río, con el consiguiente riesgo para el entorno.
Baz defendió además el carácter apolítico de la plataforma y pidió rediseñar el proyecto para compatibilizar la actividad industrial con la protección del medio ambiente y de los vecinos.