César siempre quiso ser futbolista. Desde niño soñaba con jugar al máximo nivel y dicen que el que la sigue, la suele conseguir. Para ello tuvo que marcharse pronto de casa y con quince años trasadarse a Madrid. En la cantera de los del Bernabeu su anhelo se hizo realidad. Curiosidades del destino. Sería en el mítico estadio blanco donde la carrera del abulense se truncaría tras una brutal entrada del portugués Luis Figo. Hoy César agradece todo lo vivido y lo recuerda en una conversación desarrollada en el estadio "Adolfo Suárez" de la capital amurallada

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